He
querido o sentido la necesidad de compartir con algunas personas que sé, que han
sido guiadas a estos escritos, como fui enviado en diversas ocasiones, a
escritos sobre guerras espirituales, además de biografías de mujeres y hombres
que tuvieron la inquietud o la inspiración de seguir tras los pasos de Jesús.
Si
bien es cierto los problemas de la humanidad siguen siendo los mismos, o mejor
dicho con las mismas raíces, tenemos que tener claro que los hombres y las
mujeres no somos iguales, aunque compartamos la misma dignidad, eso sí.
En
estos años de búsqueda o de validación de las enseñanzas de Jesús, me he
encontrado con muchos descubrimientos, del proceder humano, y creo que he
avanzado en este conocimiento, cuando he descubierto que el causante de
frustraciones o incapacidades he sido yo mismo.
Estaba
esta semana escuchando un programa en radio Católica Chiriquí, en el que se compartía
un escrito del teólogo vasco católico José Antonio Pagola, el
mismo Decía así:
- Hace
algunos años, el gran teólogo alemán Karl Rahner se atrevía a afirmar que el principal y más
urgente problema de la Iglesia de nuestros tiempos era su "mediocridad
espiritual". Estas eran sus palabras: el verdadero problema de la Iglesia
es "seguir tirando con una resignación y un tedio cada vez mayores por los
caminos habituales de una mediocridad espiritual"
El
problema no ha hecho sino agravarse estas últimas décadas. De poco han servido
los intentos de reforzar las instituciones, salvaguardar la liturgia o vigilar
la ortodoxia. En el corazón de muchos
cristianos se está apagando la experiencia interior de Dios.
Por qué traigo este tema tan sensitivo a
colación, lo hago debido a que desde hace unos años atrás aproximadamente 10
para ser exacto, empecé a sentir la necesidad de ahondar mucho más
profundamente en el conocimiento o la vivencia que Jesús nos expresa en los evangelios.
Cual fue la motivación que me llevó a tal
decisión, bueno fue cuando todas las puertas u oportunidades parecían
desaparecer. En esa ocasión me fui a
orar a la iglesia y en medio de ese diálogo con El Señor, sentí algo muy
profundo que me decía, “sin gracia no verás la Gracia” en esa frase vi la
necesidad de tomar una decisión más radical en mi vida de fe, posterior a esto
aparecieron textos de los evangelios que iban ampliando el discernimiento en la
decisión a tomar, una de ellas fue la frase de Jesús cuando dijo que el Reino
de los Cielos sufría violencia, solo los violentos lo arrebatan o los
esforzados, esto está en San Mateo 11:12.
Adicional a esto un día que le expresaba mi
consternación al Señor, ya que habíamos utilizado todas las técnicas
científicas y administrativas posibles para despegar de una crisis empresarial,
que nos había llevado a exponerles a los socios de la empresa familiar, a poner
en venta las propiedades o buscar otra alternativa, pero la venta era la más
viable, ya que la migración de extranjeros a la región había disparado los
precios de las tierras.
Recuerdo como si fuera ayer que en esa reunión
que se tenía garantizada la posible venta, la sorpresa fue que la mayoría votó
que no se vendiera. Me sentí frustrado debido a que habíamos agotado todos los
medios humanos disponibles. Entonces comprendí, ya que siempre para esas
reuniones me tenía que preparar con mucha oración, porque siempre fue un medio hostil.
Entonces después de este acontecimiento comprendí
que quizás El Señor no quería que se vendiera, pero la única respuesta positiva
o motivadora fue la de mi padre, ya les he contado esto en otros escritos, pero
lo vuelvo a tocar debido a los acontecimientos recientes.
Posterior a esto estaba otro día orando en la
iglesia y de repente le dije al Señor que me hablara, y se me vino a la mente,
el siguiente capítulo de San Marcos 8, que habla entre otras cosas de la
multiplicación de los panes y los peces, ahí concluí que la solución de esa
crisis era un milagro y que se daría.
Todo lo anterior me llevaron a una gran esperanza
sobre la solución de dicho problema.
Entonces me aproximé a mi confesor y le dije para
darle mayor fuerza a la idea, he decidido ser santo, en el momento no entendía
esto de la santidad, aunque tenía 23 años en la vida de fe. Todo lo anterior
por aquello de que sin gracia no vería la Gracia.
Desde el día de ese compromiso con mi bautismo,
confirmación, eucaristía, o sea con los sacramentos, empezó la verdadera
oposición, no entendía por qué ni de dónde venía, pero la percibía.
Tuve situaciones muy difíciles con sacerdotes,
laicos y aunque todo eso gracias al perdón y la determinación de ser santo o de
llegar a serlo, me dieron la fuerza. Bueno en ese momento mi oración empezó a
ser tan necesaria para poder ganar tranquilidad, pasaba hasta 12 horas al día
sobre todo en las noches en contemplación y adoración.
Por qué traje el escrito de este sacerdote
teólogo José Antonio Pagola y su comentario sobre los escritos del también
teólogo pero alemán Karl Rahner. Porque cuando tú
te decides a seguir los pasos de Jesús empieza en tu vida un aprendizaje sobre
Dios y eso te va convirtiendo en un teólogo poco a poco.
Entonces es ahí donde
quiero llegar, cuando oí a la hermana en el programa, que citaba este escrito,
eso hizo “clic” en mi cabeza y como estaba en el vehículo, llamé a la emisora,
y ella no se había retirado y me dio cierta información y de ahí me fui a buscarla
a internet, y me encontré con que este teólogo español había escrito un libro,
que había sido sancionado por la inquisición moderna, a cargo de la
Congregación para la doctrina de la fe. Me refiero al libro titulado “Aproximación
histórica de Jesús”
Esto me llevó a
reflexionar, ya que me considero un enamorado del estudio y conocimiento de las
escrituras y he hecho muchos ensayos para probar mis conclusiones. Y hasta el
momento en ningún caso he encontrado una contradicción con lo expresado en la
tradición, y magisterio de la iglesia. No conozco a fondo este libro del padre
Pagola, pero él se tornó muy abierto a las recomendaciones de este organismo.
Sin embargo, su cita
sobre el teólogo alemán me llamó mucho la atención, ya que, en mi experiencia, he
podido comprobar, que es cierto en muchos casos, hay una mediocridad espiritual,
por un conformismo que por ningún lugar es un acto de humildad, como lo sería
el vivir en la Voluntad de Dios a ejemplo de nuestra madre María, como creatura
única de vida consagrada.
Por ejemplo, cuando alguien
tiene una enfermedad terminal y pide a sus hermanos que le ayuden a orar para
que Dios lo sane y al cabo de un año no ha mejorado, sino empeorado, entonces
surge una resignación hecha con mucha sinceridad, bueno Señor que se haga Tu
Voluntad, entonces empezamos a creer que la Voluntad de Dios es que no nos
sanemos, pero seguimos tomando medicamentos, pienso que es muy posible que los
médicos sean utilizados por Dios. Pero esta situación no queda clara, porque
Jesús a todos los que llegaron a Él para ser sanados, lo fueron.
Entonces aquí hay
muchas preguntas para mí, cuál es la verdadera Voluntad de Dios y he llegado a
la conclusión que para eso hay que pedir luz a través del Espíritu Santo, que sí
que conoce esa Voluntad.
En mi vida he
experimentado, la sanación de cálculos renales, ya que cada 2 años
sistemáticamente votaba uno, por 26 años empezando a los 18 años o sea voté 13 cálculos,
en una oración en Santo Tomás departamento de Chontales en la república de
Nicaragua, estaba en una asamblea, y pidieron a los hermanos que tenían alguna
enfermedad o necesidad, que pasaran al frente y solicitaron al que quería que
fuera a orar por ellos. Yo de salida me reusé a ir, a que oraran por mí y mucho
menos orar por alguien, ya que uno no se siente digno de eso, pero de repente
sentí la inspiración de ir a orar por una señora que estaba al frente, ya que
estaba sentado con mi esposa en la primera fila. Me paré y no quise tocarla con
las manos, así que puse mis dos manos como a un centímetro de su cabeza y mentalmente
dije sin saber por qué, “Señor sánala de los riñones” y después de eso me fui a
sentar, pero iba reprendiéndome por ese pensamiento, entonces pidieron que
pasaran a dar testimonios de lo que habían sentido en la oración. Y el primero
que pasó dijo, que había visto un ataúd y que Jesús iba echando en él, y empieza
a nombrar partes del cuerpo, riñones, pulmones, vesículas etc. Eso hizo un “clic”
en mi mente, entonces después de terminada la asamblea, le pregunté a quién me
había llevado el hermano Héctor Bravo, que quién era esa señora y él me dijo que
era la esposa de uno de los coordinadores de la comunidad, entonces más
osadamente le dije, El Señor la sanó de algo, no quise decirle de qué, e
inmediatamente este hermano llamó a su esposo y le dijo que vinieran los dos,
en ese momento yo quedé pensando, para qué le dije eso, pero ya no podía hacer
nada, entonces cuando llegó le pregunté si ella sufría de algo y nos dijo que
padecía de fiebre reumática que afecta los riñones, entonces le dije ahora sí,
con convicción, no me quedaba otra, hermana El Señor la sanó de los riñones. Pude
ir un año después a esa comunidad y pude comprobar por su testimonio que había
sido sanada totalmente esa noche. Bueno en esa oración yo también fui sanado y
ya nunca padecí de cólicos renales ocasionados por piedras, de eso hace 12 años.
Y así hermanos hay
muchas más vivencias que me dicen, que El Jesús de los evangelios está vivo y
lleno de Poder.
Concluyo con esto, a
todos los niveles de jerarquías eclesiales hay mucha hostilidad. Pero nuestro
objetivo debe ser el amor, voy a misa por amor, participo en los grupos, por
amor, soy ministro extraordinario de la comunión, por amor, voy a recibir los
sacramentos de la reconciliación y eucaristía, por amor.
El amor es la gran
revelación del plan de salvación. El amor sacará al pueblo de Dios de la
mediocridad y de la falta de conocimiento. El que experimenta el Amor de Dios
en su vida, y sigue Sus inspiraciones, recibe la mayor revelación o el mayor
conocimiento de Dios, llevándonos a la graduación como doctores en filosofía, lo
que en los países anglosajones se le denomina Ph.D, para nosotros doctores en
teología. El teólogo que no haya experimentado el amor de Dios en su vida
personal, y no haya amado al prójimo, realmente no ha conocido a Dios. Así que
ese título le queda grande, aunque haya estudiado mucho.
Así hermanos no dejes
que la adversidad te domine, solo el amor nos dará la dignidad de hijos de Dios
y entonces comprenderemos con mayor claridad, el llamado de Jesús a ser como Él
y hacer las mismas cosas que Él y aún mayores, porque Él se fue al Padre, pero nos
dejó el Espíritu Santo, si le dejamos actuar descubriremos ese tesoro.
Dios les muestre el
fruto de Su Amor, la paz del corazón
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