Los sueños relatados anteriormente, como dije fueron proféticos, al regresar a San José Costa Rica seguí en mi universidad, los padres de mi novia se fueron a Estados Unidos y ella quedó con la responsabilidad de pagar el alquiler de la casa, además con ella vivía un hermano, pero él tenía problemas con el alcohol, y para ahorrar dinero me fui a vivir a su casa en 1985 un error que me costó la separación definitiva de ella, más adelante.
Yo conocí a mi novia gracias a un primo de ella que vivía en la misma casa donde vivíamos un grupo de panameños estudiantes en San Juan de Tibás en San José, él me presentó a su prima y fue un flechazo inmediato, nuestra primera salida juntos fue cuando el Papa hoy beato Juan Pablo II visitara San José Costa Rica en marzo de 1983, esa misa campal fue en un lugar conocido como la Sabana.
Viví todo el año de 1984 con otros estudiantes en una Barriada llamada Sorobarú en el camino a Alajuelita, al sur de San José.
Al mudarme a la casa con mi novia empezaron los problemas, como cristiano no podía tener relaciones sexuales con ella, por eso ella quería que nos casáramos, pero a mí nunca me ha gustado ser una carga para nadie, además no podía, ya que no tenía trabajo y estaba en un país que no aceptaba mucho a un panameño como trabajador, así que la cosa se fue poniendo tensa, ella tuvo que viajar a otra ciudad a trabajar y antes de irse terminó conmigo, al principio siempre mantuve la esperanza de que todo se arreglaría, pero, cuando ya me percaté de que no había solución, caí en una depresión muy grande, ya que estaba enamorado, en 5 días perdí 18 libras de peso, eso en mi anatomía que siempre ha sido robusta no se notaba mucho, pero no podía comer. En esa época ya vivía en la casa de un hermano, miembro de la comunidad que se había formado, eran nicaragüenses en el exilio, se preguntarán que hacía un panameño ahí metido, bueno los nicaragüenses tienen una expresión “Soy Nicaragüense por Gracias de Dios” así que yo había nacido del espíritu en Nicaragua, así que les decía “Yo sí soy Nicaragüense por Gracia de Dios”, además desde el inicio de mi llegada a Costa Rica, cree un vinculo muy estrecho con ellos, ya que eran marginados por ser refugiados, y eso me impactó. Esa comunidad se llamaba Ciudad Fiel, yo era un miembro fundador de la misma, tenía a mi cargo el ministerio de Música, ya que como buen panameño y latino soy percusionista.
Un día de estos 5 días crueles, iba para la iglesia catedral a la misa y caminado por la calle central y avenida central, venía un vehículo de frente y oí una voz que dijo “tírate a las llantas” , eso me asustó y pasé orando casi toda la mañana en Catedral, en ese entonces permanecía abierta todo el día.
Bueno al cabo de esos 5 días recuerdo como que fuera hoy que era un viernes y estaba en la casa que ella alquilaba, pero ella venía cada mes, y yo le cuidaba la casa, porque aunque ya habíamos terminado seguía siendo mi amiga, yo me iba para allá, ya que quería estar solo. A las 11:00 p.m., estaba orando y llorando, en ese instante sentí un calor que me invadió, no vi nada, ni oí nada, pero una voz me dijo en mi mente “Yo llevé tus cargas en la cruz, suéltame tus cargas”, en ese instante me vino una fuerza sobrehumana y le dije Señor te entrego mis cargas, y algo inmenso me dejó y me dormí inmediatamente, en la mañana siguiente mi vida volvió a ser como antes, pero no fue hasta el siguiente sábado que pude comprobar lo que había hecho el Poder del Espíritu Santo esa noche en mi vida, mi ex novia llegó de su trabajo pero yo no sabía, fui a la casa y estaba en una “Soda” ( término utilizado en Costa Rica para los lugares donde se venden emparedados, malteada y refrescos), que estaba en la planta baja ya que el apartamento estaba en un segundo piso, de repente veo entrar a mi ex novia con un hombre que supe por ella que era un canadiense que me presentó como su novio, y ahí fue donde pude comprobar lo que había hecho aquella noche el Poder de Dios en mí, le di la mano y no sentí nada. El que ha sentido una desilusión amorosa sabe muy bien que esto no puede olvidarse fácilmente y menos en 8 días, ese es el Poder que me ha cautivado desde mi inicio como cristiano practicante, y además ha hecho de la oración parte de mi diario vivir.
La Gloria y el Honor a quién se lo merecen, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Sigo después
Bueno cuando el Señor está todo es posible
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