Sigo en este relato.
Me decía un hermano que debe tener ahora unos 85 años, Héctor Bravo nicaragüense, en un relato anterior dije que tenía 80, pero eso fue cuando hablamos de ese tema, que los hombre o mujeres de oración tienden a ser rebeldes, así que hay que pedir mucha humildad al Señor.
Ya he contado parte de esta experiencia, pero para él años 2009, tuve un sueño, yo no soy muy seguidor de los sueños, pero cuento este, por el impacto que tuvo en mi vida de oración.
Soñé que estaba de visita en la casa de una tía y le preguntaba a ella si podía orar por mi tío, ella me contestó que sí, cuando empecé a orar por el tío, él se calló en el piso e inmediatamente yo le ordené en el nombre de Jesucristo de Nazaret me dijera el nombre, me dijo “Satán”, bueno yo le ordené a “Satán” en el nombre de Jesucristo de Nazaret que saliera de mi tío, y fue liberado, en eso me encontré hablando con mi primo que me decía, oh mi papá tiene 3 años de padecer y no sabíamos que esta era la causa.
Me desperté, pero en la mañana algo me inquietaba, como les he compartido, he estado y participado en varias ocasiones en oraciones de liberación, y algo que me llamó la atención del sueño, fue que a una sola orden me dijo el nombre, eso no es tan fácil en una liberación, muchas veces esas oraciones duran hasta 12 o 14 horas, todo depende de la magnitud de la perturbación y el grado de compromiso que haya adquirido el individuo con el espíritu.
Otra cosa era el nombre Satán, para mí era un demonio, pero como tal no lo había oído, sino más bien Satanás. Bueno seis meses aproximadamente después de este sueño, mi hija me cuenta que había soñado con un espíritu que se llama Satán, eso me alarmó, ya que no le había dado ese nombre a nadie, todo lo relacionado con las fuerzas del mal, es muy delicado, el tener un nombre como ese y tratar de reprender, es algo que se tiene que hacer desde el punto de vista de la oración y no se pueden correr riesgos.
Luego de esto y buscando respuestas en la red, ya que sobre estos temas es muy difícil encontrar personas que los manejen, busqué en el Vaticano sobre los exorcismos. Pero buscando puse en Google guerra espiritual y eso me condujo después de tanto indagar, con un video en “YouTube”, bueno para un hombre de fe como yo, comprendí inmediatamente que fue el Señor que me guió a través del Espíritu Santo ahí. Este video era del padre José Antonio Fortea, exorcista autorizado y de su propia voz escucho decir que “Satán” es el más poderoso de los demonios, eso me advirtió que la lucha no era fácil.
Sé que un guerrero de Dios, tiene que primero estar en gracia. Yo ya había sentido que el Señor me había dicho, sin gracia no verás la Gracia, por ello había tomado la decisión de ser santo, ya que quería ver a Dios cara a cara. Tomé un testigo, un sacerdote anciano de mi parroquia, y le dije padre usted que es mi confesor le digo, he decidido ser santo. Para muchos la palabra santo es un tabú, recuerdo que una señora en una oración, me dijo que había un pecado que para ella era muy grave y se trataba de la presunción, en el momento no lo relacioné con nada, pero 3 días después comprendí que se refería a mí, porque en esa oración les había confesado mi deseo de ser santo. Nunca he sido arrogante ni soberbio, pero los que quieran ver a Dios, sin santidad nunca lo lograrán.
Un día 3 de noviembre fiesta grande en mi país, ya que es la independencia de Colombia, estaba montado en un rolo, esto es donde se monta la bicicleta para simular la calle, ya que en ese entonces era ciclista. Siempre que hacía ejercicio, como la mente está en tiempo muerto lo utilizaba para orar. Siento que debo decirle a mi esposa que después de salir del desfile, ya que mis hijos eran del cuadro de honor de la escuela e integrantes de la banda de guerra del plantel y tenían que rendir honores a la patria y desfilar ese día. Le dije a mi esposa, cuando termine el desfile, vente inmediatamente, ya que he sentido que va a llover como nunca. Ella se fue y antes de empezar el desfile, empieza a llover, y ella me llama inmediatamente y me pregunta, nos salimos y vamos para la casa y le dije con una seguridad, no espera a terminar y vente con calma.
Bueno ellos llegaron a la casa totalmente mojados y en ese entonces mi cuñada estaba de visita y ella llegó después, ya que se fue a buscar unas “hamburguesas”. Yo sentía que debía contarle cierta cosa relacionada con la bendición que estoy esperando. Hablamos y como a las 2:30 p.m. me llama mi hermano Esteban y me dice, yo se que tu vas a la iglesia a las 3:00 p.m. para adorar a la hora de la misericordia, pero no te vengas por la calle principal, ya que ha habido una gran inundación. Fue ahí donde comprendí que Dios nos habla siempre, solo hay que estar atentos. Mi familia se iba a quedar en el pueblo, así que como les dije que vinieran, pasaron y pasó mi cuñada que venía retrasada y como a los 15 minutos aquella inundación.
Tengo que hacer un alto para dar gracias a mi Dios por su protección y sobre todo su Ternura.
Dos días después, era feriado también 5 de noviembre, pero era jueves día de exposición del Santísimo, así que empecé a las 6:00 a.m. a ejercitarme en la bicleta, y de repente siento estas palabras en mi interior, “cuando vayas a adorar, quiero que pases al frente y le des un beso a la custodia”, yo me decía, no eso es de la carne, no Señor, no soy digno, de repente otra vez esa voz “Yo te doy permiso”, nunca he sido muy rebelde a las cosas del Señor, pero le dije dame una señal para saber que tú me mandas, que todo esté dispuesto para eso, yo sabía que siempre en el altar colocan un gran ramo de flores, que no permite acercarse desde el frente. Le dije a mi esposa, vamos a desayunar en el pueblo, y después me dejas en la iglesia, llegué como a las 9:30 a.m. y al entrar vi que no había flores en el altar, habían 2 señoras en las bancas, pasé al frente e hice el saludo al Rey en señal de adoración, me levanté y besé la custodia, en ese momento me invadió tal unción que empecé a llorar, estuve unos minutos de rodillas y me retiré a mi sitio de oración, el coro de la iglesia.
Como a las 2:30 p.m. empieza a llover de una manera descomunal, estaba de rodillas en el coro adorando, y empezó a inundarse, ya que había una ventana abierta, pero sentía que no debía levantarme a cerrarla, de repente siento que a mi lado se arrodilla alguien, pero no había nadie a mi lado, algo me dijo que era la virgen María, que adoraba a su hijo conmigo, ustedes no tienen idea mi emoción.
Luego con los ojos cerrados empiezo a ver nubarrones y siento un viento helado, algo me dijo en mi interior que en ese momento san Miguel arcángel bajaba y se producía una guerra con Satán, y mi hermano Miguel, lo expulsaba de mi pueblo, pero a su vez me decía, esto es momentáneo, ya que la expulsión definitiva es cuando el pueblo de rodillas le expulsen, en ese momento salió el sacerdote anciano que nunca sale tan temprano a adorar, sentí que era la ayuda, ya que sabía que a las 3:00 p.m. sería derrotado, efectivamente a esa hora de la misericordia e inmediatamente después de terminar el rosario de la misericordia cesó la lluvia y un gran arcoíris iluminó el firmamento.
Esto parece un cuento de ficción o de terror, pero soy testigo del auxilio del Señor, ese espíritu de Satán tenía un objetivo, acabar con la agricultura, los matrimonios, acabar el pueblo mediante inundaciones, drogas y promiscuidad sexual.
Mi pueblo tiene 15,000 habitantes, pero hay tres sectas diabólicas, brujería, droga, alcohol, prostitución infantil, sin embargo si le visitas, piensas que estás en un paraíso, para comprobar esto busquen en internet, Boquete en la república de Panamá, verán que es, creo el cuarto lugar en el mundo especial para retirarse.
Amigos siempre mi objetivo fue hablar bien de Dios, decir y contar tal cual es. Desde el sacrificio de Jesús para acá, los seguidores de Él son testigos de lo que han visto y oído.
No se dejen esclavizar, son hijos de un Rey, por sus venas corre sangre Real, pero no cualquier realeza, somos hijos de Dios, debemos tener como objetivo poseer las maravillas del Reino, lean lo que dice el Señor a través de la sierva de la Divina Voluntad, Luisa Piccarreta.
Nunca estos relatos tienen la meta de ensalzar mi vida de fe, El Señor le dice a Luisa Piccarreta, no he encontrado en el mundo un alma más pequeña que la tuya. Esa es mi meta real y final, llegar tan abajo que yo desaparezca, en su lugar resurja el hombre soñado por Dios, si, nuestro Dios también sueña, en que un día tu y yo lleguemos a lo que éramos antes de la caída, cuando Él nos creó, poseíamos la Voluntad de Dios, y podamos decir como mi hermano Pablo, ya no soy yo sino Cristo quien vive en mí.
Vivan su libertad comprada, a precio de Sangre Real. Te han dicho o te han hecho creer que no vales nada, reflexiona en esto, todo un Dios, es capaz de someterse a las más atroces humillaciones, ¿por qué haría esto?, para rescatar a su querida creación y devolverle la dignidad de hijos. Somos los hijos pródigos, no hay reproches, ni preguntas, ni condenas, solo hay ternura.
Déjate cautivar por tu creador
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