Hoy, es un día muy especial para mí, debido a que tengo un lazo muy afectivo y amoroso, por el beato Juan Pablo II. Siempre estaré agradecido, ya que con su visita a América, especialmente a Costa Rica, se dio inicio a mi vuelta a la casa del Padre.
Quiero abordar un tema que me ha llevado a las lágrimas. Ya les he comentado lo importante que es para mí, seguir las lecturas de la liturgia del día y obviamente también la oración propuesta, el salmo responsorial, que no es más que un enlace para dar, respuesta y aceptar el compromiso a la palabra proclamada, el de hoy dice: ¡Aquí estoy, Señor, para hacer tu Voluntad!
Hacer la Voluntad de Dios… que fácil decirlo, lleva tanto misterio… además, es un camino de esperanza y sobre todo de una gran responsabilidad, que no quisiera nunca llevarla solo, es imposible lograrlo para el hombre o la mujer, ahí juega un papel determinante el morir a nuestra voluntad, nueva mente algo fácil de decir, pero a la vez muy difícil de cumplir.
Virgencita llévame de la mano y enséñale a esta criatura, como tú, a realmente hacer la Voluntad de Dios, en mi vida, como lo hiciste tú, ahí radicó toda tu pureza y ahora te tiene gozando nada más y nada menos, que del trono, como la reina del cielo y la tierra.
Mi reflexión llegó al leer el evangelio, y la primera lectura. En la cual el apóstol Pablo advierte de nuestra caída, pero también de nuestro rescate, además resalta sobre la justificación que llega producto de esa aceptación. En el evangelio, Jesús nos dice que nos levantemos y ciñamos nuestra cintura y mantengamos nuestra lámpara encendida, además llama dichoso al que su amo le encuentra vigilante.
Con esta introducción para abordar el tema de mi tristeza. En estos últimos años, la iglesia ha sido zarandeada por los escándalos de pastores, religiosos y laicos, con situaciones relacionadas con pedofilia, homosexualismo abusos de autoridad, etc.
He oído el punto de vista de muchos sacerdotes renombrados con una vida de testimonio comprobada, referirse al tema y lo abordaron desde la perspectiva de un cristiano, que no es más, que la misericordia, que por supuesto, su gestor y responsable es el Amor de Dios.
Sin embargo también he escuchado a muchos pastores de nuestra iglesia, denunciando y condenando la corrupción que hay en los estados que rigen este mundo.
Ese es el motivo de mi tristeza, no en sí la condena, puesto que el mismo Jesús condenó las malas prácticas. ¿Por qué esta generación pide justicia si es la más perversa que ha existido? Por eso el tema de la justicia debe ser vedado para todo seguidor de Cristo, ¿por qué digo ésto?, porque por la ley, que no es más que aplicar justicia, todos estamos perdidos.
La iglesia a través del Papa Juan Pablo II, Benedicto XVI, y su actual S.S. Francisco, han pedido perdón, por las atrocidades que se han cometido en las cuales la iglesia ha estado involucrada de una u otra forma.
En el momento del juicio de Dios, yo sé que a mí se me va a pedir cuentas mucho más severamente que a un pagano que nunca supo de Dios. Quizás no supo de Dios, porque yo no fui testimonio, ni honré el santo Nombre de Dios, como lo hizo Jesús.
La culpa de la maldad en este mundo no es de los paganos, sino más bien de los que nos decimos cristianos y no actuamos como tales. Hemos creado tal desconfianza, que muchos dicen, para ser como ellos, mejor sigo pagano. Sin embargo san Pablo, o mejor dicho El Espíritu Santo nos dijo a través de él; cuando la gente los mire, que vean en ustedes tanto amor, que se digan, yo quiero estar en ese grupo, porque se aman mucho.
¿Por qué la gente seguía a Jesús? Porque en Él se desbordaba el Amor, la Ternura y la Compasión. Esa es la Voluntad de Dios: que nos amemos los unos a los otros, como Él nos ha amado.
Todo hombre no importando su religión, sexo, etc. que no haya actuado fielmente a lo que le dicte su conciencia, será reo de muerte; no porque Dios así lo quiera, sino porque tú y yo lo hemos querido así.
El Señor dijo muchas veces que si nuestra justicia no era mayor que la de los Escribas y Fariseos, no entraríamos en el Reino de los Cielos.
Si tú o yo matamos a alguien en este mundo, y en un tribunal se demuestra que lo hicimos realmente, seremos reos, por ese crimen. Si me acerco a Dios con un corazón contrito y humillado, Él me perdonará, pero mi pecado tuvo consecuencias. No sé si ese hombre o mujer que maté, estaba en pecado mortal y yo le corté la posibilidad de salvación. Solo Dios quien escudriña los corazones, podría determinar, si eso iba a suceder o no.
Pero la Justicia de Dios no es como la de los hombres, la ley de los hombres determina que el desconocimiento de la ley no exime de culpa. En la ley de Dios, si no se hizo con conciencia de que era un delito grave, será tratado con misericordia. Él lo explicó muy bien cuando dijo ¡hay de ti Corazín y Betzaida! porque si en Tiro y Sidón se hubieran hecho los milagros que en ustedes, hace rato se hubieran convertido.
Sin embargo si conocemos la ley y los mandamientos y no los aplicamos, ahí si va a ser severa la sentencia. Por eso Jesús era tan duro con los sacerdotes, y doctores de la ley, porque en ellos estaba depositada la tarea de guiar a los hombres hacia Dios, en cambio como dijera Jesús, a los que han querido entrar, se los han impedido y no han entrado ustedes tampoco, además los han hecho peores que ustedes.
La humanidad entera está inmersa en un ateísmo práctico, pero la culpa no es tanto de los ateos prácticos, sino más bien de los cristianos que no hemos sido testimonio.
Sobre la Iglesia existe una profecía dictada por nuestro Señor a Pedro, “las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”, por eso en la iglesia en tiempos difíciles se han suscitado santos que han creído en ésta, y a tal inquietud, Dios les ha mostrado su Voluntad y marcaron una diferencia en sus tiempos. Estos tiempos que vivimos, van a suscitar muchos santos que marcarán la diferencia, pero con su testimonio.
La virgen María en sus apariciones en Medjugorje, todos los 2 y 25 de cada mes, (aunque la iglesia no ha dado su fallo final sobre esas apariciones, tampoco las niega, así que como laico estoy muy pendiente de ellas), siempre habla de que no juzguemos a los sacerdotes y que oremos por ellos. Ese es un compromiso adquirido por mí, desde hace mucho tiempo, mi oración es por la santidad de ellos, ya que en estos tiempos y en todos se ha necesitado de santos sacerdotes, además de santos feligreses en general.
Actualmente la jerarquía eclesial está en una posición muy difícil. Ha pedido perdón por tantas atrocidades, pero los pastores involucrados, han guardado silencio, ¿realmente ha habido una conversión?, no puedo llegar a juicios temerarios sobre esto, porque para Dios no hay nada imposible.
Por tanta atrocidad, siento un gran dolor, por todas las víctimas y los victimarios, solo abandonándose en los brazos del Jesús, podremos comparecer a la presencia de Dios.
Hermanos debemos orar, orar, orar, por todos los que representamos a Dios en la tierra, tenemos que darle honra a ese nombre dado a los hombre por el cual seremos salvados, Jesús de Nazaret.
Orar mucho por nuestro Papa Francisco, debido a que necesitará de mucha iluminación y solidaridad como cabeza de la iglesia. Para que la esposa de Jesús, se deje guiar por El Espíritu Santo, que realmente es nuestro auxilio en todo combate. Esa es la solución para todo conflicto, sino lo crees así, no eres un hijo de Dios, ya que los hijos de Dios deben ser como Él, santos. Eso lo dijo Jesús no yo.
Dios les bendiga con el fruto de la Paz.
Hola, Eduardo,
ResponderEliminarEs curioso, antes de leer tus posts, que ahora tengo tiempo (disculpa mi tardanza a veces, es por mis ocupaciones) veo que sobre esto que comentas, y repito, antes de haberte leido, ya he respondido a tu comentario en mi blog.
El ser cristiano es ir haciendo, lo que podemos, cuando podemos y donde podemos, eso es ser cristiano, no dejar pasar toda oportunidad de ayudar al projimo de alguna manera en sus necesidades, haciendo esto, ya vamos cumpliendo con la voluntad de Dios y nos sonrie.
Los tiempos son muy contrarios, y las gentes cada vez mas egoistas en cuanto a Dios.
Los casos de malos pastores o religiosos consagrados, hacen mucho daño, pues el que no cree... se dice; ¿veis como son igual de malos que nosotros, solo son unos vividores) Es mas fácil, justificar el egoismo, que esforzarse en seguir el camino de la virtud. Y no juzgo solo expongo los efectos negativos que esas actitudes provocan.
Debemos seguir adelante. Con la alegria de sentirnos amados y amantes de Dios, con la alegria, fortaleza, paz y tranquilidad que nos confiere el Espíritu Santo.
Ir haciendo hermano, ir haciendo... ya veras como Jesús en nuestro juicio nos da un abrazo, y nos dice; tuve sed y me diste de beber, tuve hambre y me diste de comer, estuve desnudo y me vestiste, estuve preso y me visitaste...
Alegrate Eduardo vas muy bien.
Estimado hermano:
EliminarMi gran deseo solo es dar honra a quien honra se merece, mi gran agradecimiento es a la Santísima Trinidad. Por eso estoy vigilante para que no nos confundamos en lo referentes al Juicio de Dios, pero sobre todo a su gran Misericordia.
Dios te bendiga hermano, que alegría siento, ya que los hermanos nos conocemos gracias a la presencia del Espíritu Santo.