En este día quiero compartir con ustedes un tema muy delicado, la obediencia y la autoridad, que debe guardar todo cristiano católico a la jerarquía de la iglesia.
Hasta hace como unos 5 años he empezado a comprender por qué en nuestra iglesia existe la beatificación y la canonización, porque antes de este tiempo pensaba que la santidad de una persona la tenía que definir nuestro Dios, aunque sea así realmente, también Dios actúa en su iglesia, por mediación de sus pastores.
Un día orando ante el Santísimo, el Señor me mostraba la autoridad que Él le ha dado a la iglesia. Esto está muy relacionado con los dos últimos temas que he tratado, cuando comprendí lo de las indulgencias plenarias, además de la autoridad que tiene el Papa. Entendía, porque se hacían tantas averiguaciones para la canonización, además se esperaba la confirmación de milagros otorgados, por la intercesión del candidato. En esa ocasión entendí la frase que dijera El Señor a Pedro, “tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán sobre ella” además le dice también “te daré las llaves del Reino de los Cielo, lo que desates en la tierra quedará desatado en el Cielo y lo que ates en la tierra, quedará atado en el Cielo”.
Estas son palabras de Dios, ese ha sido el querer de Dios. Y al ser restaurados por la Sangre Redentora de Jesús, hemos vuelto a la condición para la que fuimos creados, pero ojo solo los que vuelvan a nacer, pero ahora en la Voluntad de Dios.
También se me reveló, que si por algún motivo había alguna incongruencia en la vida de este hermano que se estaba estudiando su santidad, y llegaba a pasar desapercibida, inmediatamente este hermano pasaba al Cielo, de estar en el Purgatorio claro está; después de ser canonizado, su estancia en el Purgatorio terminaba inmediatamente, y entraba a la patria celestial.
Por eso he dicho que este tema es tan delicado, pero mis deducciones tienen su principio en el Amor de Dios.
Es por eso que todo creyente católico y todo creyente cristiano debe orar siempre por las autoridades eclesiales.
Sin embargo la infalibilidad de la iglesia, no debe malinterpretarse, la autoridad dada, es desde la perspectiva del servicio y el Amor de Dios, así que si nos dejamos guiar, seremos testigos de eso, pero para estar seguros que vamos en la dirección correcta, la paz del corazón es un buen indicio.
Es por eso que llegué a la conclusión que la línea que divide la voluntad del hombre versus la Voluntad de Dios, es invisible, y algo con tales características es muy delicado abordarlo. Hasta ese momento mi defensa era la oración constante, para dejar fluir la fuerza del Espíritu Santo, que realmente en el corazón del hombre no se mueve como una fuerza entendible para el hombre, su fuerza está en el Amor. La mejor definición es la que dio el Espíritu Santo a través del apóstol Pablo en 1 Co. 13:4-7.
En mi vida de cristiano, he participado en comunidades de compromiso, como laico, iguales a las de las órdenes religiosas, inclusive, en mi hogar, tengo que tener bien claro que estoy bajo la ley del amor, que es autoridad en servicio. Un día le decía a mi párroco, padre yo tengo un voto de castidad, aún como casado, además obediencia y sobre todo de llevar mi familia a la santidad.
Ahora entiendo la razón de ser, de la canonización en la iglesia, es también una forma de autenticar que el caminar de ese santo, puede tenerse como ejemplo, y sus vivencias nos ilustran para comprender, como debe ser la vida de un seguidor de Cristo.
Debería darles un espacio a mi esposa e hijos, para que me desenmascararan si no soy un testimonio en mi casa.
Un día allá por el año 2007, me acerqué a mi párroco, por la sugerencia de un sacerdote amigo que había pasado la semana santa con nuestra familia, este sacerdote tiene un permiso episcopal por enfermedad, para donde esté celebrar misa, así que esa casa en las montañas se convirtió en capilla por ese tiempo.
Pude hablar mucho con él y me sugirió que me encargara de la catequesis de mis hijos; es lógico, si quiero estar de cara a la iglesia, tengo que someterme a la autoridad que profesa. Bueno mi párroco me lo concedió, pero como esta es una comunidad religiosa, cada 4 o 5 años cambian el párroco. Bueno un buen día se lo llevaron y no tuve el tiempo para pedirle algo que certificara que mi actuar no era arbitrario. Las catequesis en las parroquias en Panamá son de 2 años, y están sujetas al horario de clases de las escuelas. Bueno mis hijos estuvieron en catequesis por 3 años, sin vacaciones, y fue la experiencia más hermosa y edificante para mí, y para ellos, ya que ellos se convirtieron en guardianes de mí actuar. La juventud de estos tiempos, no se les puede dar órdenes nada más, como en mis tiempos, ahora ellos necesitan ejemplos, y si no es así, es muy difícil guiarlos.
Bueno el padre se fue y yo le dije a mi esposa, si esto ha sido del Señor, no hay que preocuparse. El sacerdote asignado no estuvo en la parroquia más de 2 meses, ya que se enfermó, y en ese tiempo pasaron por la parroquia varios remplazos. Pero con el que más duró, fui sometido a una situación muy fuerte, y pasé por un tiempo muy difícil; pero al cabo de 3 meses aproximadamente, El Señor suscitó algo muy lindo y todo quedó aclarado; esos son los frutos que nos dan la certeza que estamos siendo guiados por el Amor de Dios.
Ese año se aproximaban las primeras comuniones, y un hermano me había comentado y el párroco saliente también, que muchos de los catequistas no veían con buenos ojos que yo estuviera dándoles la catequesis a mis hijos.
Bueno casi a unos 8 días de las primeras comuniones en la parroquia, estoy orando en mi casa y siento un impulso de decirle a mi esposa; si el padre nos dice que los muchachos hagan la primera comunión con el grupo, tú que dirías, entonces mi esposa me dijo, no, porque ellos no están preparados con el vestido, y todo está muy encima, además ese es una presión para mí, yo guardé silencio, además, ella me dice y esa pregunta ¿porqué?, le contesté, por nada.
Al día siguiente sentí el deseo de que mis hijos se fueran a confesar, ellos ya habían ido a la confesión como 5 veces, aunque no podían comulgar, así que cuando fueron, a mi hijo le tocó llegar inmediatamente después de la confesión de los jóvenes por recibir la primera comunión, le confesó el párroco, mi hija llegó al día siguiente, y fue igual, pero con mi hija fue mi esposa, que se confesó después de ella y el párroco le dice, ellos pueden hacer la primera comunión este domingo con todos, porque es un buen ejemplo para la parroquia, ella le dijo, no padre porque no tienen el vestido, entonces el padre le dijo, ¿lo tendrán para el jueves siguiente?, ese día está dedicado al Santísimo y está expuesto todo el día. Y mis hijos hicieron la primera comunión el jueves a las siete de la mañana.
Esos son los detalles que me han llevado a comprobar que Él guía mi vida, por los frutos.
Por este acontecimiento, mi hijo quería que yo fuera el catequista de confirmación de él, lo solicitó a la parroquia y fue aceptado, entonces le dije, hijo vamos a dar la catequesis los dos, a lo cual él me dice, papá yo no estoy preparado para dar catequesis, y le dije tu papel en la catequesis es desenmascarar a tu papá, si tu papá dice algo incongruente con su actuar en la casa, tú te vas a parar y lo dirás delante de todos, y ese fue el compromiso.
Esta autoridad que ejerzo en mi casa, no es producto de la prepotencia, es producto del amor de Dios que vive en mi corazón. Con esto no quiero decir que nunca hay situaciones, donde actúa mi carne, pero el perdón y la reconciliación, han limado cualquier aspereza.
Estoy leyendo la historia de una hermana religiosa de claustro, que Él Señor le inspiró crear un canal de televisión, me refiero a Rita Rizzo, mejor conocida como madre Angélica, sus luchas, que pueden ser vistas como rebeldía, pero su celo apostólico y oración constante la han llevado por un camino de santidad.
Por algo nuestra madre María a través del rosario inspirado a John Rick Miller, en los misterios dolorosos, específicamente en el cuarto misterio, cuando Jesús lleva la cruz a cuestas, se ofrece ese dolor que sintió cuando le pusieron la cruz en el hombro, Al Padre Celestial, por todas las personas que ejercen autoridad, religiosas, civiles, militares, por la más mínima autoridad ejercida a cualquier nivel de la sociedad. Ya que de ella, se pueden valer muchos para cometer grandes injusticias.
No hay que revelarse a las autoridades, tenemos que dar testimonio ante tales atrocidades si las hay.
Soy un testigo de que la violencia, no lleva a ningún lado, hay que denunciar, pero no con violencia, sino como lo hiciera Jesús ante las autoridades, en el evangelio del 17 de octubre de 2013, dejarse guiar por el Espíritu Santo, quién nos revela el Amor de Dios.
La obediencia va de la mano con la oración y la muerte a la voluntad del hombre, o sea la carne, de no ser así, seremos unos rebeldes inspirados y manejados por el relativismo, y su final puede ser tan catastrófico, ya que puede terminar en apostasía.
Dios los cubra con su sombra y certifique su beneplácito con la prueba más pura de santidad, la paz del corazón.
Muy buen post.
ResponderEliminar¿para cuando otro?
Me gusta mucho leerte.
Estimado(a) Anónimo:
ResponderEliminarPudiera decirte que te agradezco por tus palabras de incentivo, sin embargo me cuido mucho del ego. He explicado que no soy escritor, pero si soy un seguidor de Cristo, he tratado de plasmar en estos relatos, lo vivido en ese caminar. Mi esposa me dice, ya que ella me corrige todos los documentos que tengo que presentar, menos estos, en diferentes actividades, son en ocasiones bastante, que soy un Cantinflas hablando, porque escribo de corrido, escribir un relato me toma como una hora por decir mucho, pero han sido días, semanas, meses y años llegar a esas conclusiones.
Lo escrito busca testimoniar del auxilio constante del Señor en mi vida, si me conocieras podrías comprobar los muchos defectos que tengo, pero todos ellos quedan compensados por el Amor que Dios ha puesto en mi corazón, hacia sus mensajes y su gran Ternura. Por eso y por sus inspiraciones escribo, ya que de Dios se dicen muchas cosas, pero conocerlo de verdad, es lo más bello que puede anhelar el hombre y la mujer.
Dios te bendiga y premie con el fruto de la Paz.
Hola, Eduardo.
ResponderEliminarSi, haces muy bien en ir testimoniando, aquí se ve na cosa muy importante, la acción de Dios en neustras vidas, en nuestro caminar, en nuestroi pulimento sin queremos de verdad ir a EL, y tu eres un buen ejemplo. la lucha no es fácil pero si constante, fiel y perseverante, buena cualidad cristiana.
Si, yo te recomiendo que vayas haciendo, Dios nos pule en la vida.
En cuanto al post de hoy, te digo, que es maravilloso ser catequista, y de tus propios hijos, mejor que mejor.
Mi opinion, si un sacerdote te autorizó a que a tus hijos les dieses catequesis tú, y lo has hecho muy bien, así se debería haber respetado, yo lo que hubiese hecho (y lo correcto) es haber ido al sacerdote actual, ya que el anterior no te ha dado ningun certificado escrito de que dieses la catequesis a tus hijos, y que este mismo sacerdote examniase oralmante un ratito a tus hijos, les hiciese preguntas y viese por sí mismo que saben y estan preparados para recibir el cuerpo de Cristo, esto es lo mas importante, y seguro que el sacerdote habría dado el visto bueno, esto, lo veo mejor a que los catequistas "exijiesen" de motu propio que tus hijos debian hacer catequesis con ellos... ¿porque? la catequesis es para formar, y si has seguido los libros que siguen todos los niños, y aún mas con explicaciones personalizadas, tus hijos, yo no tengo duda, han aprendido MUY correctamente y estan preparados para recibir la primera comunion.
Te lo digo yo, que soy catequista.
Pero si un nuevo sacerdote no confia en ti, y te dice que deben hacer el curso de nuevo... aunque lo veo injusto... hazlo por obediencia, pero en estos asuntos, no se deberian meter los catequistas, ademas, si sabes donde fue destinado aquel sacerdote, le llamas por telefono, y se lo pasas al nuevo sacerdote (si hay dudas de aquel encargo).
Dios te bendiga.
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ResponderEliminarEstimado hermano Administrador del blog:
ResponderEliminarUna de las cosas que para mí son gran certeza de que estamos bajo la ley del Amor de Dios, es el respeto a nuestras autoridades eclesiásticas.
Lo que pasó con mis hijos y el nuevo sacerdote, (esto fue en el 2010) fue que por motivos de una gran lucha contra las fuerzas del mal que dominan la región donde vivo. El nuevo sacerdote fue atacado sin que él se diera cuenta y Satanás quiso dañar mi relación con él, yo era consciente de ello, pero él empezó a creer que yo era un hombre poco humilde, simplemente porque le buscaba y compartía mis experiencias espirituales con él. Al cabo de 3 meses Él Señor tomó el control y todo quedó arreglado.
Por eso no podía tocar el tema de la comunión de mis hijos con él, tenía que esperar y dejar que mi Señor guiara el asunto, pero eso que dices fue lo que Él Señor motivó, el mismo sacerdote por designios del Señor, confesó a mi hijos al mismo tiempo que a los otros jóvenes y pudo comprobar que estaban preparados. El jueves Eucarístico después de la primera comunión de los de la parroquia, la recibieron ellos a las 7:00 a.m., pero eso fue por mi esposa, ya que él quería que la hicieran con todos los jóvenes de la parroquia, para que fuera un ejemplo a seguir. Ese el premio que se recibe por dejar a Dios actuar.
Ya Él Señor me lo había dicho. Qué grande es nuestro Dios.
Por eso hermano le he dado mi voluntad al Señor, ya me cansé de meter la pata.
Dios te bendiga y premie con el fruto de la Paz.