Desde
hace unos días he querido escribir algunos acontecimientos que han ido pasando
en mi vida de fe, pero no pude hacerlo hasta ahora, y creo que es muy oportuno,
ya que vengo saliendo de un tiempo especial en la vida de oración y reflexión.
Este
domingo 17 de septiembre de 2017, y estas semanas anteriores , o sea los
domingos 3 y 10. Vivimos los americanos acontecimientos muy fuertes, como lo
fueron 3 huracanes y un terremoto, aunque nuestro país no fue afectado por
ninguno de ellos y muchos países americanos tampoco. Recordaba lo que dijo
Jesús a aquellos hombres cuando les informaba que habían muerto 18 personas
cuando se calló la torre de Siloé, Lc. 13:4-5, piensan acaso que ellos son más
pecadores que ustedes, pues les aseguro que si no se convierten todos
pereceréis igualmente.
Bueno
esa semana y la anterior a esta, estuve en una celebración de la Palabra en el
hospital y al terminar, una señora se me acercó y me pidió, ya que a su ser
querido le iban a ungir o sea a darle el Sacramento de la Unción de los
enfermos, pero que sería a las 4:00 de la tarde que el sacerdote podía llegar,
y los médicos le habían dicho que quizás no llegara a esta hora, y ellos temían
que muriera sin haber recibido por lo menos una oración, entonces los acompañé
a cuidados intensivos y luego de una exhaustiva esterilización, entré, fui
guiado a la cama y sobre ella había una mujer de la tercera edad en estado
comatoso, entonces le dije al Señor, ya que había comulgado y le sentía en mi
corazón, Señor tócala con tu amor, en
ese momento en esa habitación que está a una temperatura muy baja, empecé a sudar y a llorar, le pedía al Señor
que la sanara, para la Gloria del Padre, creo que estuve unos 2 o 3 minutos
solamente, terminé y salí donde estaban sus familiares y les dije lo mismo que
había hecho, cuando entren, ya que el médico les había dado un permiso especial
para que entraran de 1 en 1 a despedirse de ella, que cuando lo hicieran
primero pidieran a Dios que los tocara con Su Amor y luego tocaran a la
paciente, ya que ustedes si la conocen y quizás no hay persona en este mundo
que la amen más que ustedes, pero hay alguien que la ama Más. Bueno me fui y
quise volver al hospital y no pude, Dios sabe porqué, así que no supe el
destino de aquella mujer, pero sabía que Dios había estado con ella en ese
momento, porque yo fui testigo de ello y tuve la gracia de sentir su presencia.
Después
en la siguiente semana fuimos informados que un amigo y el papá de otro amigo
estaban en el hospital en estado terminal. Cuando llegué pude, por disposición
de sus familiares entrar a cuidados intensivos y experimenté lo mismo que con
aquella señora, un gran calor y emoción hasta las lágrimas, luego fui a
petición de un familiar a orar por el otro amigo que estaba muy grave, pero ya
no en cuidados intensivos, sino en una habitación, este a diferencia de los
otros dos, estaba rodeado de mucha gente, quizás entre ellos creyentes o no
creyentes, así que le tomé las manos y dije al Señor, tócalo con Tu Amor. En
esta semana la consigna era cuando hay dos o tres reunidos en Mi nombre, Yo
estoy en medio de ellos y lo que pidan dos o tres en Mi Nombre Mi Padre lo
concederá, esa era la lectura de la semana, pero la semana anterior era, todo
lo que aten en la tierra quedará atado en el cielo y lo que desaten quedará
desatado. Bueno estos dos hombres recibieron la Unción de los enfermos y decía
otro sacerdote que cuando hay en el corazón el deseo de algo, o sea buscar Su Gracia,
aunque llegue la muerte antes, Dios no olvida ese deseo, (esto lo escribo por
la otra persona que no supe si pudo recibir este sacramento) además se dice en
medicina que el último sentido que se pierde en una enfermedad grave es el del
oído, o sea ellos pueden oír lo que se les dice. Y según María Simma nos dejó
escrito en su libro, que las almas benditas del Purgatorio le dijeron que todo
ser humano tiene antes de morir dos minutos para arrepentirse.
Bueno
yo todo esto lo sé, pero oré por sanación y aunque no quiero dar órdenes a
Dios, solo recordaba estos pasajes antes mencionados. Pero de repente una señora
me llama y a otra persona también y nos pide que oremos para que muera una de
estas personas, porque estaba como penando o sea que no se podía morir, bueno
esa es la impresión que uno percibe cuando la persona respira como cansado y
los intervalos de esos respiros es cada vez más espaciados, bueno nos fuimos a
orar y creo que no habían pasado 40 segundos, cuando llega y nos dice que había
muerto, todos empezaron a llorar y una señora que oraba también decía, Señor tu
siempre me escuchas. Bueno un momento más tarde vienen y nos dicen que estaba
vivo, yo me fui al cuarto y cuando llegué, supe que había sido su último
suspiro. Le puse las manos en sus pies y dije al Señor en silencio, no soy
nadie para entregártelo, pero San Pablo nos dijo que la única deuda que deben
tener unos con otros es el amor, así que, en esa deuda, y esa autoridad se lo
entregué al Señor.
Luego
me retiré y entonces fue donde empecé después de unas 3 horas a cuestionar mi
fe. Pasé orando casi todo el día siguiente y ya como a las 8 de la noche me
llaman y me piden que ore para que muera el otro, porque estaba penando o sea
los mismos signos ya descritos para aquella otra persona. En ese momento tenía
un gran dolor de cabeza anexado a nauseas, empecé a orar y como a las 2 horas
me llaman que había muerto.
No
soy un hombre soberbio, sino que quiero creerle a Dios de una manera irracional
para los hombres, pero coherente a lo que nos dijo Jesús, pero en estos casos
oré por sanidad y por lo menos pude enterarme del destino de dos de ellos o sea
murieron.
Entonces
todos estos días los he pasado en oración producto de una petición de una amiga,
o sea fue una semana fuera de lo normal y uno de estos dias estaba viendo EWTN y
estaban dando una reseña de la vida de los pastorcitos de Fátima y ellos
contaron que para el día 13 de octubre de 1917 o sea el día de la última
aparición que habían empezado desde mayo y cada mes los 13, volvían a tener las
apariciones, exceptuando uno de ellos, que tenían a los niños detenidos para
que no se les apareciera la virgen y además los tenían amenazados para que
hablaran, a lo que ellos no dijeron ni una sola palabra, pero para la aparición
del 13 de octubre la virgen les dijo que muchos enfermos serían curados y otros
no. Y les explica porqué Dios sana a unos y a otros no. Dijo la virgen, hay
hombres que están más cerca de Dios enfermos que sanos y que Dios no se fía de
ellos, por eso no los sana físicamente porque quiere salvar sus almas. Claro
está se ha orado por ellos, por lo menos es lo que comprendí en ese momento y
fue un gran consuelo para mi fe, porque no hay oración inútil cuando el amor es
el gestor.
Dios
nos ama de una manera indescriptible para muchos de nosotros o diría mejor que
es imposible de saberlo, pero que, en Su Infinito Amor, una muerte después de
haber recibido los Sacramentos es un acto de Amor y salvación.
Se
dirán ustedes porqué tanta tribulación, si la Voluntad de Dios está por encima
de la de los hombres. Bueno eso es correcto, pero lo que sucede es que, en mi
vida de fe, mi único ejemplo es la vida y enseñanzas de Jesús y Él nos habló de
tantas cosas, y una de ellas, es que quién crea en El, hará las mismas cosas
que Él y aún mayores, porque Él se va al Padre, pero para nosotros muchas de
ellas siguen siendo un misterio y unas quizás no las lleguemos a descubrir.
En
su lugar, realmente, aunque he oído muchos testimonios inclusive de
resucitación de muertos, como en el evangelio, ejemplo de ellos la hija de
Jairo, el hijo de la viuda de Naím, Lázaro, un hombre en Nicaragua y una niña
en ese mismo país y una prostituta en los Estados Unidos, hay otras
resucitaciones que no son tan obvia, como lo fue la de la mujer encontrada en
flagrante adulterio, ella fue resucitada, porque ella estaba muerta, ya que la
ley judía la condenaba a morir a pedradas, así como tantos que se les fueron
perdonados sus pecados, que estaban
muertos, ya que el destino del pecado, es la muerte. Así que tantos resucitan
en los confesionarios, pero no somos conscientes muchas veces de ello, por eso
uno de los pasos para una buena confesión es la conciencia de pecado.
Amigos
la oración que hemos hecho por muchos seres queridos que ya no están con
nosotros y si hemos celebrado la novena por ellos y además, tenemos conciencia
de lo que es la indulgencia plenaria, y por nueve dias oramos por esa alma,
salvo el caso de que se haya ido al infierno o sea que ha muerto odiando a Dios
y renegando de Él, porque los secretos de un alma solo Dios los escudriña, por
ello no puedo opinar nada, ya que solo esa alma y Dios en esos dos minutos
quizás se haya reconciliado con su creador, pero aún después necesite llenar su cuota de amor, para ello
las indulgencias, porque hermanos es el
amor el gestor de todo y si ese amor está purificado por el de Dios, llega a
ser perfecto.
Doy
gracias a Dios, por haberme sacado de esa duda, pero, aunque sea así, tengo que
seguir orando para no caer en tentación.
Hermanos
el mundo está convulsionado, hay tanta soberbia por desconocer, pero sobre todo
porque los que nos decimos cristianos no somos como Cristo, por ello pido
perdón, por las veces que no he hablado bien de Dios, tanto con mis labios como
con mí proceder.
Dios
sigue siendo un gran desconocido, está deseoso que le conozcamos, porque la
relación con Él es primero vertical o sea Dios hombre, entonces como esa
relación vertical, el mayor peso está en la parte superior, cuando Su amor nos
invade es como cuando dejamos caer una bolsa de agua sobre nuestras cabezas,
nos bañará a nosotros, pero también a los que estén cerca de nosotros, recuerda
que Dios es sin límites y si le abres tu corazón, es tanto el torrente que
bañará a otros.
Se
que hay personas que esto les parecerá cursi o se burlen de ello, pero eso
indicaría que no has experimentado el Amor de Dios y te sientes lejos de Él.
Pero solo Él puede juzgarte y no yo, pero quiero que sepas que pido a Dios que
te muestre Su Amor y quizás entonces juntos seremos ese hombre nuevo que solo
esparza bendición, porque ya no seremos nosotros sino Él quien viva en
nosotros.
Dios
les muestre el fruto de Su Amor, la paz del corazón
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