VIDA DE AMOR Y FE

Mi nombre completo es Eduardo Augusto Taylor Henríquez, nací en la ciudad de Boquete, provincia de Chiriquí en la república de Panamá, un 4 de junio de 1961. A los 22 años tuve mi experiencia de fe en el centro de retiros espirituales, El Tepeyac, en Granada Nicaragua, en tiempos del régimen sandinista de liberación nacional por sus siglas (FSLN), régimen socialista, yo era en ese entonces un joven estudiante en San José , capital de Costa Rica, y fuí a Nicaragua de paseo, este fue el inicio de una vida de fe que voy a ir narrando, esto ocurrió en 1983 y hoy en día marzo de 2011, estoy firme en mi fe, gracias a la Gracia de Dios valga la redundancia, y puedo decir con convicción, he corrido bien mi carrera he mantenido la fe, solo y gracias a mi mirada en la Santísima Trinidad a la cual doy la gloria y el honor en mi relato.







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viernes, 9 de febrero de 2018

CUAL ES EL OBJETIVO DE TANTA ENSEÑANZA EN LA VIDA CRISTIANA, EL LLEGAR A VIVIR EN EL REINO AQUÍ EN LA TIERRA

Bueno en estos días, he sentido el deseo de dejar plasmadas las conclusiones a las que me han llevado los acontecimientos vividos en los últimos días y desde hace mucho tiempo. Estos dos escritos anteriores como ya les dije, surgen del deseo de cada día, entender más y probar los espíritus que me rodean o están inmersos en la diversas informaciones que recibimos a cada instante.

Creo que el conocerse a uno mismo, juega un papel muy importante en el avance diario hacia la Patria Celestial, pero ese conocimiento no surge así por así. Hay factores determinantes en ello, por ejemplo, la vida de los cristianos debe estar enfocada en seguir, tras los pasos del Maestro, eso será siempre un quebradero de cabeza, porque DIOS es y será siempre un gran misterio, por ser Infinito en todos Sus actos.

Los evangelios son el marco de referencia, pero desde los Hechos de los apóstoles para adelante, muchos teólogos determinan que los Hechos en sí son el evangelio del Espíritu Santo o los escritos son motivados por ese consolador, ahora en acción como la promesa del Padre prometida por JESÚS o transmitida por Él.

Entonces hay dos facetas una es la de JESÚS en su Vida pública con sus apóstoles y discípulos y otras es de sus discípulos en un plano diferentes, pero nunca fuera del contexto de las enseñanzas de Él. Cuando el apóstol Pedro, después de Pentecostés, sale a dar testimonio del Poder de la Palabra que es JESÚS, empiezan a suceder grandes cosas, grandes milagros, pero sobre todo la conversión de muchos pecadores. Sin embargo, la iglesia casi inmediatamente empieza a descubrir que, aunque hay una cabeza instituida por JESÚS o sea Pedro, surgen controversias como la de los paganos a los que los convertidos judíos cuestionaban, porque argumentaban que para poder tener acceso a la nueva doctrina había que estar circuncidado, dicho de otra forma, había que pasar por la primera alianza, y cumplirla a cabalidad para poder tener acceso a la nueva alianza. Pero JESÚS actuando por medio del Espíritu Santo, o sea el Consolador empieza a darle sentido a la expresión iglesia, vemos a un apóstol Pablo nombrado por JESÚS en el camino de Damasco, ser enviado con otros a Jerusalén para tratar ese asunto de la circuncisión y al concluir ese primer concilio, Pedro como cabeza habla de cómo se le ha regalado de parte de DIOS; el Espíritu Santo a paganos convertidos, Santiago también toma la palabra y Pablo y Bernabé y concluyen con el envío de Pablo, Bernabé y otros, a esta congregación de hermanos, con una carta que deja claro la posición de la iglesia reunida y envían otros, para que ellos testifiquen, ya que Pablo y Bernabé habían seguido la inspiración, que su ministerio era para los paganos, la carta dice así: el Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponer cargas a los nuevos convertidos. Hechos 15

No pretendo una vez más, darles una catequesis, mi objetivo es ilustrar sobre el hecho de que la iglesia sigue siendo una escuela, que cada día se perfecciona más. En este siglo XXI la iglesia y sus enseñanzas siguen siendo tan actuales, y estás conclusiones nunca serán obsoletas. Es por eso que en el escrito anterior hablaba sobre si las encíclicas o exhortaciones son obsoletas o actuales, quiero concluir la idea afirmando, con mi experiencia de vida que estas son totalmente actualizadas, porque ahí van implícitos los problemas de la humanidad, que aunque cambian en la forma o el tiempo, son tan idénticos en su contenido, porque en ellos encontramos que un hombre o mujer alejado de DIOS, nunca encontrará la felicidad verdadera, porque el ser humano aunque, si, sienta felicidad cuando hace o logra alguna obra, sino está centrada en DIOS, es pasajera y luego de unos días, sigue experimentado un gran vacío, que tiene que volver a llenar con alguna satisfacción y ese es un circulo vicioso, que experimentamos aún los que hemos puesto nuestra confianza en DIOS. 

Voy después de esta breve explicación y conclusión a compartirles, y quiero dejar claro que esta es mi experiencia, también quiero dejar claro que no es producto de un relativismo semántico, que quiero decir con esto, que lo que voy a compartir no es producto del mucho leer o escudriñar las escrituras. Porque de que me serviría un conocimiento tal que no pueda llegar a disfrutar, lo que es lo mismo que aprender a nadar en un aula de clases, es posible que cuando caiga al agua, y pueda palpar la sensación, me paralice por el temor y en ves de flotar, por mi desesperación termine tragando agua y tenga que ser rescatado.

Recuerdo también en los años de mi juventud, me refiero cuando tenía 11 años, empecé a practicar Judo, pero era en ese entonces un muchacho muy tímido en eso de peleas, o combates como se le denomina en esos ambientes. Aunque en la actualidad no soy un hombre que no tema, porque temer nos da un cierto grado de prudencia, y eso es considerado una defensa. Recuerdo que, en Judo, nos mantuvieron practicando el agarre y el desplazamiento por unos 6 a 8 meses, ya estábamos aburridos de lo mismo, y en ese período muchos se salieron, pero los que perseveramos, pudimos comprobar después que en el agarre y un buen desplazamiento, está el éxito o la derrota de un judoca. Luego de un tiempo el sensei que lo era de Judo y Karate nos introdujo en el Karate do, karate significa mano y do el camino, que traducido filosóficamente es el camino para desarrollar el arte de la pelea con las manos, aunque se usen las piernas, el centro de todo es brazos y manos.

Pero empecé a notar, después de muchos años, que la mayoría de los combates, lo que prevalecía eran las emociones, un gran deseo de ser el mejor, lleva a los contendientes a cometer errores garrafales, ya he tocado este tema en otro escrito, los neurotransmisores que se activan con nuestras motivaciones, me refiero a la adrenalina y cortisol y la dopamina y la serotonina. Cómo puedes ser cortés con un combatiente que te ataca y no perder la calma, bueno en mi caso eso sucedió. Pero como todas estas artes eran artes de guerra o desarrolladas para una época de conflicto, siempre se trata de ver al oponente como mi enemigo, entonces muchos caemos en ese juego del ego. Pero qué pasa con esto, cuando tu entrenamiento te lleva a poder controlar tus emociones y aunque tu adversario quiera dañarte, eso lo puedes comprobar por el color de su cara y la expresión de su rostro, casi siempre caemos en el juego por decirlo de una forma, del odio, porque el odio o el enfurecimiento, son los que alimentan la adrenalina y nos recordamos de aquel personaje que se ponía verde cuando se enojaba llamado Hulk, bueno ese enojo aunque mantiene un muy alto grado de agresividad, hay que tener muy buen control, porque cuando actuamos motivados por la adrenalina, nos comportamos con muy poca inteligencia y como no somos como Hulk que casi era inmune a los golpes, terminamos agotados y muchas veces derrotados. 

Estas artes en este siglo no llevan la misma motivación que en aquellos inicios, mi contendiente, no lo tengo que matar para ganar el combate, solo tengo que actuar inteligentemente y dar un “Ippon”, que es un golpe tan claro que no pudo ser bloqueado y no tiene que ser un “knock out” aunque a veces suceda, ese golpe te da un punto. Pero en su efecto lo que pasa en la mayoría de los combates, exceptuando quizás los rangos de cinto marrón y negro, que se observa una mejor ejecución de la técnica, pero el resto a veces sufren lesiones producto de una mala posición de pies y manos.

Porqué les he dado una pequeña clase de artes marciales. Porque es un ejemplo que me relaciona con el cristianismo, porque nosotros no somos combatientes con las manos, sino con la oración y como si fuera poco la técnica del combate no la dominamos nosotros, sino que es el Espíritu Santo quién lo hace por nosotros, pero si, es nuestro Maestro quién está en cada combate, ese sería el gran triunfo de aquellos maestros de karate, que daban sus técnicas a familiares o discípulos muy allegados, para que no se perdiera el arte. Bueno JESÚS hace lo mismo, pero no a la forma tradicional o sea golpes físicos, acá la técnica no es agredir, sino amar.

Ahora si he llegado al punto, pero sigo con el ejemplo o la similitud, con el karate, después de un combate muchas veces ese oponente que me ganó o que le gané, no me ve con buenos sentimientos, porque el objetivo es ganar. Hay un dato curioso de mi sensei que era muy filosófico, nos decía a veces es mejor perder un combate que ganarlo, porque en la próxima ocasión ese contrincante, claro está si es en la calle, no vendrá de frente sino a traición. Pero esa política no se puede emplear en un combate de academia, ya que los combates son necesarios para probar las técnicas y como aplicarlas bajo presión.

Bueno en la lucha espiritual es igual, nuestro DIOS nunca pero nunca ha perdido un combate, ese es nuestro Maestro, pero para lograr ese triunfo, tenemos que seguir Su Enseñanza.

Hoy estuve en un combate muy decisivo, que me motivó a compartirlo, en la mañana, sentí el deseo de ir a Misa y pensé, donde ir, pero mi hijo quería quedarse en un lugar y desvió mi camino, quizás la reacción , ya que soy muy exigente y cuando quiero hacer algo, solo yo puedo frustrar ese momento. Pero en esta ocasión no sucedió así, en su efecto con mucha calma dejé a mi hijo en su lugar y decidí ir a otra iglesia. Bueno llegué y estaba bastante llena, y me senté en el ala derecha hacia el altar, y cuando empezó la Eucaristía, el celebrante mencionan el nombre de una persona fallecida hacía un año, yo reconocí su apellido y pensé, oh es posible que esté en medio de un frente muy desagradable para este momento, porque uno de los familiares que más ha hablado improperios de mí, es muy allegado a esta familia, y en ese momento entran a la iglesia y uno de ellos advierte quizás que yo estoy sentado en la banca de atrás y trata de jalar a la otra persona para que se siente en la otra ala de la iglesia, pero esta no quiso y siguió ahí. En ese momento sentí algo incómodo, pero empecé a hablar con El Señor y le decía, es posible que me empiece a comportar como el fariseo y el publicano en el templo Lucas 18:9-14, donde yo era el fariseo y ellos el publicano, porque yo puedo como Job decirle a muchos, que soy un hombre devoto, yo quizás ore más que muchos sacerdotes, me instruya más que muchos cristianos de iglesia y quizás por ello me sienta mejor que alguno. Pero en ese momento mi voluntad me lleva a ponerme en la actitud del publicano, entonces empezó un diálogo todo esto en los intervalos de la Eucaristía y decía al Señor, soy un pecador, yo ya perdoné a estas personas, ellos no han actuado con transparencia, porque si lo que dicen es cierto; ¿porque? no lo hicieron buscándome y diciéndomelo a mí, porque había la confianza necesaria y ellos por ser miembros de la empresa familiar, tenían el derecho de escudriñar y yo el deber de aclararles las dudas, pero eso no sucedió así. Además, le decía al Señor, se que es aquí donde tengo que demostrar mi entrenamiento como guerrero del amor, el Señor sabe, que así es.

A la hora de la paz, ella se desplazó del lugar, yo estaba preparado para darle la paz, pero ella se fue a la otra ala a darles la paz a sus conocidos y al final llegó, pero llegó en el momento que el sacerdote está en la elevación, donde dice “éste es el Cordero de DIOS, dichosos nosotros invitados a este banquete” y todos contestamos, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme. Por eso me sentía preparado para recibir la comunión, en ese momento me sentía libre de resentimientos en mi corazón, aunque se que El Señor quería que les diera la paz, intervino otro factor que no lo permitió.

Les cuento esto, porque el día anterior estaba muy atribulado, pase orando, pero golpeado y sobre todo porque a veces sentimos que no hacemos nada bien. Pero en ese momento comprendí que JESÚS vive en mí. Cuando salí saludé a los que pude, ellos no estuvieron a mi paso, pero se que un día podrán darse cuenta de que, nunca los vi como enemigos. Ellos han dicho todo tipo de improperios contra mi actuar en la empresa, pero lo que ellos nunca supieron es que DIOS siempre fue mi guía, aunque muchos piensen que soy un hipócrita, mi corazón está libre y lo que ellos no se imaginan es que mi DIOS que fue en quién puse mi confianza, no ha dado la última Palabra. Además, supe que Él vive en mí, porque un resentimiento propinado por una injusticia, para muchos mortales es imperdonable, por eso quiero darle la Gloria a DIOS y terminar diciéndoles, ¡Vale la pena confiar en DIOS!, nunca, nunca, nunca quedarás defraudado.

Para eso es la oración, los sacramentos, lectura de la biblia, ese es el entrenamiento para actuar a la hora del combate, y ser inteligente y que la paz del corazón libera dopamina y serotonina y nos vuelve inteligentes, pero nunca pensar que el ser humano es mi oponente o sea mi enemigo y tengo que exterminarlo, mi enemigo es el desamor y todo ello comandado por las fuerzas de las tinieblas. Y hoy pude comprobar que soy un vencedor, porque JESÚS es mi comandante y quién pelea por mí..

Por eso amigos he hablado de combates, de adrenalina y cortisol y dopamina y serotonina, neurotransmisores que nos ayudarán o nos llevaran al descalabro emocional. Pero la novedad es que DIOS es el Maestro sensei y todas ellas son controladas por el Amor de DIOS. Pero requerirán de ti creerle a Sus Palabras.

La Verdad que es JESÚS, nos hará libres.

DIOS les regale el fruto de Su Amor, la paz del corazón.

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