Desde
el 6 de abril de 2018 no escribo, debido a que como ya les he comentado, esta
escritura si no está validada no la puedo liberar, ya que el grado de
compromiso con mi Señor es grande y no quiero caer en un falso testimonio.
Aunque en una ocasión alguien que ingresó a este “blogs”, bajo un anonimato, que se respeta, me acusó de falso profeta, en aquella ocasión
le respondí, porque aunque era un anónimo sabía quién era, y quise motivarlo a
buscar la verdad, ya que el único que puede juzgar y condenar mi actuar debería
ser JESÚS y El no la hará, por lo menos en esta vida, cuando sea llamado a Su
presencia entonces la cosa será diferente.
El
que maneja un “blogs” sabe que los comentarios pueden ser regulados o no
permitirse, pero en mi caso quedará siempre disponible.
En
estos dos meses y 6 días, mi vivencia ha sido muy significativa, por ello voy a
compartir con ustedes, lo que se está viviendo en mi país que de una forma u
otra afecta a cada habitante del mismo.
Me
refiero a los asuntos de justicia e investigación de hechos delictivos, ¿porqué
lo hago? Porque en 2014, que Panamá experimentó un cambio de gobierno, y hubo unas elecciones, le envié aunque no soy de ningún partido
político, una carta al presidente saliente en Panamá, me refiero al empresario
Ricardo Martinelli, donde le expresaba mi agradecimiento por haber sido
presidente de Panamá y mostrar a los panameños y a la faz del mundo que en
Panamá hay muchos recursos económicos.
En
estos últimos años, él anduvo prófugo de la justicia panameña, según se dijo por
los poderes judiciales de Panamá, pero en este tiempo no he visto ninguna
acusación realmente fuerte y quienes le acusan muchos formaron parte de cúpulas
de gobiernos anteriores, que nunca tampoco se les ha acusado de nada que haya
prosperado en los tribunales, creo que el gobierno del empresario Martinelli,
ha sido el único, exceptuando al régimen militar que comandó el general Manuel
Antonio Noriega (Q.E.P.D), bueno ese debe ser el sentir de cualquier ser humano
que se jacte de ser cristiano, me refiero a lo de Q.E.P.D., que ha llevado a muchos de sus miembro, unos a la cárcel y otros están siendo juzgados, pero veo en las autoridades que deben impartir justicia, algo que me parece incorrecto, en muchas salas de audiencia en los tribunales hay una escultura que muestra a una mujer con los ojos vendados y una balanza en su mano, eso no significa que la justicia es ciega, aunque lleve una balanza supuestamente balanceada. Sino que la justicia para que sea justicia debe seguir normas, y en nuestro caso debe seguir un debido proceso. Pero lo que observo es un espectáculo que parece un linchamiento. Bueno dice un refrán popular todo país se merece las autoridades que tiene, porque cosechamos lo que sembramos. En el estado de derecho de nuestro país, siempre se ha visto un sentido de tráfico de influencias, aunque la constitución de la República dice sin fuero ni privilegios, eso significa que desde la primera autoridad hasta el más pequeño ciudadano debe ser tratado de igual manera, esto parece más una demagogia que un estado de derecho.
Nunca
he querido formar parte de un gobierno, porque nunca me interesó la política,
pero eso ha cambiado, creo que los cristianos que aman a DIOS deben involucrase
en la política, porque de lo contrario nos convertiremos en solo espectadores o
ciudadanos descontentos y un ciudadano descontento, muchas veces en vez de
bendecir, termina maldiciendo.
Me
pregunto, este país es en mayoría de bautizados y además católicos, no tengo bien
claras las estadísticas, pero hay mayoría de cristianos, no importa la
denominación. Entonces cuántos de nosotros oramos por nuestros gobernantes,
sino lo hacemos entonces el nombre de cristianos nos queda grande, porque
estamos faltando al mandamiento del amor.
Si
bien es cierto el ejemplo a seguir es JESÚS, el nos dijo que oráramos por los
gobernantes, muchos de ellos le siguieron. Además cuando estuvo en la Cruz en
el monte Calvario, su primera Palabra fue, Padre perdónalos porque no saben lo
que hacen, quizás muchos piensen que ellos si sabían lo que hacían, pero JESUS
anduvo mucho más allá.
En
mi caso en particular he sido víctima, aunque no me siento víctima, pero en el
argot jurídico se denomina así, de las malas prácticas de muchos miembros del
Sistema Penal Acusatorio de este país.
Yo
sé que soy inocente de lo que me acusan, y a su tiempo saldrá a relucir la
verdad, porque mi SEÑOR lo hará por mí, pero no hay un sentido de revanchismo.
Los que me acusan han hecho todo lo posible para envenenar mi corazón, pero no
lo han logrado. Puedo verlos a la cara sin bajar la mirada.
Todo
esto es una introducción para llegar al verdadero sentido de este escrito que
es desenmascarar el mal proceder.
Pienso
que la única forma de corregir una anomalía es viviendo los abusos. No puedo
hablar sobre si el señor Ricardo Martinelli es culpable o no, puedo hablar solo de mí, pero si él puede
mantener su inocencia, desde ya le pido a DIOS que le toque el corazón y su
sufrimiento sea para que en este país, que es manejado por una mafia de cuello
blanco, bajo el seudónimo de progreso. Sea desenmascarada. Si fuese culpable,
entonces porqué se le violan los derechos que gozan los más criminales
delincuentes.
Pero
de lo que si estoy claro, es que algo va a cambiar en mi país y es para bien,
porque estamos orando para que en Panamá se viva la verdadera paz, que solo
DIOS puede dar.
Puedo
hablar con propiedad de mi proceder y pongo a DIOS como testigo. Reto a los que
me acusan a que develen los resultados de su gestión en 2 años, como estaba la
empresa en 2015 y como está ahora. Si bien es cierto en 2015 la cosa estaba
mal, pero ahora está peor, porque lo que prevalece es la división y en eso
JESUS fue claro al declarar que un reino dividido no prevalecerá. La empresa
familiar dividida nunca será prospera. Algo de lo que me siento feliz, es el
saber ahora sí, quién era sincero en su actuar, ahora ha quedado develado el
verdadero sentido del verdadero problema.
Nunca
puede haber bendición en un cuerpo dividido. Les reto también a probar mi
culpabilidad y si lo hacen. Seguirán siendo mi familia, sin resentimientos.
Pero si no lo hacen, seguirán siendo mi familia, pero no los quiero cerca,
hasta que su corazón sea liberado.
Alguien
dijo una vez, el silencio de los inocentes es el triunfo de los malvados. Pero
cuestiono ese triunfo, porque lo que es eterno es la vida. Y alguien que actúa
por envidia o resentimiento; su destino sino recapacita es la muerte y lo peor
la eterna.
Soy
libre porque DIOS ganó mi libertad y nadie me la puede arrebatar.
Creo
que aunque haya casos complicados, nada es complicado para DIOS.
Así
queridos amigos que leen estos escritos, soy un hombre feliz, aunque por el
momento esté pasando por muchas tribulaciones, porque en quién he puesto mi
esperanza es el DIOS de la Vida.
Oro
por mi país y pido por los gobernantes salientes y los que entrarán este próximo
año 2019 oro también por la JMJ que se celebrará en enero de 2019 en este país.
A
veces hay que pasar por muchas tribulaciones, para que podamos ver nuestras
vulnerabilidades, esto se cierra con la frase de JESUS a través de San Pablo en
Romanos 8:28, para los que aman a DIOS las cosas suceden para bien.
Es
el tiempo que los cristianos nos demos a conocer en los ambientes laborales,
gubernamentales y sobre todo en la iglesia. Romanos 8:19
Quienes
somos los hijos de DIOS, los que cumplimos Su Voluntad.
DIOS
les muestre el fruto de Su Amor, la paz del corazón.
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