Sigo con las conclusiones obtenidas de las experiencia, en la validación de los hechos recopilados del plan de salvación de nuestro DIOS en la vida de sus hijos, que debe llevarnos a ser como El quiere que seamos, o sea, vivir en la Verdadera Voluntad de DIOS. Ya les dije es un trabajo de doctorado, pero no para ensalzar nuestro ego sino para llegar a ser un día como nos lo revelara Su Hijo JESÚS.
Estaba en el análisis de los factores que en mi vida han sido detectados como tropiezos en el camino, pero bien manejados, se convertirán en una oportunidad hacia esa promesa de JESÚS, que se debe empezar a poseer ya, desde aquí.
Hablaba de las conclusiones de los estudios de hombres y mujeres de fe, y de otros que no se definen como tal, me refiero al padre Felipe Scott, santa Brígida de Suecia y de Sidmung Freud el padre del Psicoanálisis. En las reflexiones y revelaciones de los dos primeros, en el marco de la fe, y el tercero a la luz de la ciencia, me refiero al tema de la sexualidad, nos revela que nosotros somos influenciados por los deseos sexuales, esa es una realidad muchas veces negadas, y condenadas por un puritanismo peligroso en la fe. El sexo sigue siendo un tabú para muchos y es satanizados por otros, pero las conclusiones de este trabajo, no llevan a descalificar ni calificar, sino a llamar la atención en cuanto a este tema.
El hombre es un ser que necesita sentirse amado, querido, esto da dignidad a este y lo hace desarrollarse en el afecto, pero si esto sufre alguna alteración, tenemos que llenarlo con algo y ahí empieza a desvirtuarse el verdadero sentido de amar. Porque aunque en la entrega sexual hay un principio de amor, muchas veces se confunde con un amor propio que no es malo, pero en su debida proporción. Pero en su lugar empezamos a ver a la otra persona como un medio para sentir satisfacción.
Lo que quiero resaltar con esto es que ningún ser humano está exento de ese deseo, así que el objetivo no es que desaparezca, sino que el mismo pueda ser manejado, pero no que me controle. DIOS da ejemplo de esto, Él no impone nada, lo que nos da por amor, no lo quita, nosotros somos los que a veces nos descontrolamos y el don se desvirtúa, pero ÉL nos ha dado la fórmula para ser feliz. Esto lo explica muy bien San Pablo al decirnos que tres veces pidió al SEÑOR que le quitara ese aguijón en la carne que él le llama el mensajero de Satanás que le abofetea y El SEÑOR le dijo que le bastaba Su Gracia, que su Poder se perfeccionaba en la debilidad, por eso él se gloriaba de sus debilidades eso era lo que no le permitía llenarse de soberbia, 2Cor. 12,9, y no le permitía creer que por sus revelaciones llegase a sentirse mejor que sus hermanos, y tratarlo más bien por la ley y no por la ley que nos habló JESÚS, la ley del pastoreo y de la caridad. 2Cor. 12,9
Así que ese es el objetivo de este escrito, llevarnos a que nos reconciliemos con nosotros mismos y lleguemos a aceptar, sin caer en una justificación para transgredir el mandamiento del amor, sino para que podamos comprobar que la fuerza de un cristiano no viene porque sea bueno, sino por todo lo contrario, para que por sus debilidades, llegue a necesitar a DIOS y no verlo como un DIOS justiciero que solo está esperando que caigamos para sancionarnos.
La lectura de las escrituras nos debe llevar a anhelar los bienes del CIELO. Pero no llevarnos a un tipo de frustración, por eso hay que tener muy claro lo que es la reconciliación consigo mismo, ello nos lleva a la reconciliación con DIOS. Eso es clave en la vida de un cristiano. Eso lo dijo el Papa Francisco, parafraseando lo que había dicho San Agustín, DIOS no se cansa de perdonar somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón.
Un cristiano tiene que tener muy presente ese análisis de su actuar. Pero en su lugar hay muchas distracciones, y cada día se aleja más y más del conocimiento de sí mismo. En su lugar se ha convertido en el analista de otros. Eso lo podemos corroborar con nuestra actitud hacia quien nos rodea, eso lo dice Romanos 2,1-3: "Por eso, no tienes excusa quienquiera que seas, tú que juzgas, pues juzgando a otros, a ti mismo te condenas, ya que obras esas mismas cosas tú que juzgas, 2. y sabemos que el juicio de Dios es según verdad contra los que obran semejantes cosas. 3. Y ¿te figuras, tú que juzgas a los que cometen tales cosas y las cometes tú mismo, que escaparás al juicio de Dios?"
He estado experimentando eso en mi vida desde hace mucho tiempo. Siempre hay una queja, sino le prestamos atención a esto, nos convertiremos en jueces olvidándonos que debemos ser hermanos. Si bien es cierto, hay cosa que nos llevan a disgustarnos por las actitudes de nuestros semejantes, sobre todo cuando nos cometen injusticias, eso no nos da el derecho de convertirnos en jueces. Todos estos puntos que he tocado, simplemente son referencias, pero funcionan para todos los acontecimientos en la vida.
Algo importante, la corrección fraterna es algo donde el amor es el gestor y sucede solo cuando amamos a nuestros semejantes, si ese amor no se da, pasa inmediatamente a ser un juicio y según Romanos 2, es a nosotros mismos.
Como esto sucede tantas veces en nuestras vidas, podemos creer que ya nada se puede hacer y terminar maldiciendo en vez de bendecir.
Amigos esto suena igual al enunciado de Sócrates, “Yo solo se que nada se”, yo he llegado a la conclusión como cristiano, que aunque soy el gestor de mis actos, aunque debo tener el control, debe ser DIOS, quién me ayude y ahí se entrelaza el Reino de la Divina Voluntad, donde yo no soy el protagonista sino un siervo inútil que solo hago lo que tengo que hacer. Esta frase no es discriminatoria conmigo mismo, es un ejercitar la humildad.
Voy a abordar una vivencia muy sensitiva en la vida de mi país que nos está afectando a todos, ya lo toqué en el escrito del 23 de junio de 2018, me refiero a la justicia en Panamá. Al final de la reunión de obispos de la CEP(Conferencia Episcopal Panameña), los obispos dieron un comunicado y ofrecieron una conferencia de prensa y el señor obispo José Luis "Cardenal" Lacunza Maestrojuan, instó a los magistrados de la corte suprema de justicia a que se pusieran los pantalones de adultos y no se dejaran manipular, esto causó reacciones en la defensa del empresario Ricardo Martinelli. Y llevó a una reacción a través de su cuenta de “twitter” del abogado Sidney Sittón. Doy nombres, porque esto está en la palestra pública. Instando al Cardenal Lacunza a que antes de inmiscuirse en la política, se involucrara en los casos de pedofilia en la iglesia católica.
Esto me preocupó como creyente católico, pero como cristiano, porque los enfrentamientos no deben darse, pero los hay.
Quiero, sin salirme del tema analizar esto a la luz del evangelio de JESÚS. Primero voy con los casos de pedofilia en la iglesia. Pero no lo voy a hacer como lo hacen todos, que lo hacen desde el punto de vista de la justicia, sino desde el punto de vista del amor de DIOS y desde la perspectiva de una victima de pedofília. Cuando yo era niño a la edad de 7 años aproximadamente unos trabajadores de la finca donde vivía abusaron de mí y eso causó en mi vida una dependencia muy fuerte al deseo sexual, aunque nunca abusé de nadie, ya que es una regla de fuego, todo abusado se convierte en abusador. Recuerdo que lo conté a un amigo en la escuela y su reacción fue decirme “cueco” que es una expresión en mi país, que cataloga a los homosexuales. Fue ahí donde comprendí que eso no era permitido. Ese fue el final de ese abuso sin violencia, pero eso despertó un deseo sexual que me llevó a una dependencia a la masturbación muy fuerte. Recuerdo que en el colegio, yo era uno de los que se podían masturbar y eyacular sin perder la erección por cinco o seis veces.
Nunca sentí el deseo de estar con otros hombres, porque siempre fueron las mujeres las que me llamaban la atención. Recuerdo que hice muchos intentos para tener relaciones con muchachas, pero cuando todo estaba listo, ellas me decían dame un beso y dime que me quieres o me amas y ahí, todo se paralizaba, porque nunca pude decir que amaba a alguien y le daba un beso sino lo sentía de verdad. Muchas veces me enojaba conmigo mismo por no acceder. Pero ahora lo puedo decir, eso me cuidó de no ser un “cabrón” con las mujeres. Tampoco nunca sentí el deseo de estar con niños o de tomar la iniciativa. Diría que mi protección número uno fue ese impedimento de no poder avanzar en un deseo cuando se involucraba el beso y el amor.
Recuerdo que cuando estudiaba en San José Costa Rica, en un viaje en bus de David que es la capital de la provincia de Chiriquí, provincia de la república de Panamá, una joven, yo tenía 21 años y ella como 15 o 16 años, empezó a hablar entre David y la frontera de Paso Canoas y terminé sentándome con ella y por el camino ella empezó a insinuarme que la besara, pero yo estaba enamorado y mi novia que era nicaragüense, la amaba. Así que algo impedía y no podía decirle nada ni avanzar en la conquista. Ella se enojó conmigo y no me habló hasta llegar a San José capital de Costa Rica a la terminal que estaba al sur del centro de la capital. Cuando llegamos recuerdo que era ya de noche y le conseguí un taxi, porque nadie la estaba esperando y cuando se fue y me fui a mi casa, empecé a experimentar una alegría nunca vivida, porque no me aproveché de las circunstancias y eso me hizo feliz. No era todavía un cristiano practicante.
Lo que les he contado no es de mi agrado, porque fue lo primero que le conté al sacerdote en el retiro donde DIOS se me manifestó. Recuerdo que el padre me dijo tu no eres culpable de eso y no hay culpa en tí. Cuando salí de esa confesión, venía limpio, pero todavía no sano.
Los casos de abusos sexuales a la edad de 7 años son muy difíciles de ser sanados, pero para DIOS no hay nada imposible. Es por ello que comprendo porqué, la mal llamada educación sexual quiere empezar a esa edad, yo soy victima de ello, pero también soy libre.
Otra guerra que hay, es la pornografía de fácil acceso por Internet. Aquí quería llegar. Por ello hablé que el sexo es una prioridad de las nuevas tendencias punto y aparte de lo que genera económicamente. El sexo es considerado la segunda empresa más rentable y yo diría que ni la droga lo supera en este momento.
Por ello el caso de la pedofilia no es tan fácil de abordar a la luz de la Palabra de DIOS y mucho menos convertirse en jueces.
El porcentaje de personas, hombre y mujeres adictas al sexo es muy alta, pero como es un tabú, nadie habla de ello. Recuerdo cuando le conté esto a un Psicólogo, su reacción fue preguntarme como había superado eso, y no sentir odio por los que lo hicieron. Mi respuesta fue el perdón, puedo ver esas personas y no sentir odio por ellos y no es que soy tonto, en su lugar soy libre.
Ahí es donde me apoyo para no convertirme en un lapidador de los pedófilos, no los justifico, pero se, donde está el problema. Otra tesis es que todo abusador, fue abusado por alguien. Ustedes no tienen idea de la cantidad de niños y niñas abusados sexualmente por familiares cercanos, padres, tíos, amigos de la familia que se tienen que quedar callados, por miedo. Por eso los funcionarios públicos muchas veces se convierten en cómplices de estos casos, porque en el fondo fueron o son abusados también. El acoso sexual penado por la ley de este país, es el diario vivir en muchas empresas. Pero hay un silencio cómplice.
Las leyes penalizan esto, pero que debe hacer un cristiano, el ejemplo lo dio JESÚS con la que fue encontrada en flagrante adulterio San Juan 7,53 8,1-11. Al final de este pasaje JESÚS dice “dónde están los que te acusan, ella respondió se han ido y el dijo, YO tampoco te Acuso, vete y no lo hagas más”.
Me pregunto, quienes de nosotros somos inocentes y podemos tirar la primera piedra. El hecho es abominable, eso no lo podemos negar, pero podremos acusar si ni DIOS nos condena. Nos dice vete y no lo hagas más. Pero eso no es asimilable por nosotros.
Por ello amigos el sexo es la causa de homicidios, abusos, injusticias y todo radica en la falta de amor en el seno de la familia. Si bien es cierto los casos de sacerdotes tienen que ser abordados, pero a la luz del evangelio.
Otra fuerza en mi sucedió cuando experimenté el estar enamorado y e amado, cuando eso ocurrió, el deseo sexual desapareció y no estoy castrado. Claro está si empiezan caricias y a meter mano en el fuego, llega el momento en que te quemarás. Pero esas relaciones por deseo nada más, que no llenan la regla del amor que JESÚS nos manifestara a través de San Pablo en 1Cor. 13 nos llevan a la idolatría.
Algo también a considerar es las influencias ancestrales. Recuerdo que un amigo nicaragüense que trabajaba orando por las personas y sin violar el sigilo de este ministerio aunque no es sacerdote, pero funciona igual para un laico, que teme a DIOS, me decía que una vez en un retiro una joven llegó quejándose que los hombres la veían con lujuria, por lo menos eso sentía ella. Empezaron a orar y el SEÑOR le mostró a él en una visión un barco en tiempos de la conquista y era un barco donde venían esclavos negros para américa y una antepasada suya que era prostituta venía en ese barco y el pudo sentir las miradas lujuriosas de los esclavos y oraron para que el SEÑOR sanara esa atadura y las miradas lujuriosas desaparecieron, ella fue liberada. Ahí es donde las tendencias de la nueva era argumentan vidas pasadas, pero DIOS dice en su Palabra que el pedirá cuentas a los padres y los hijos y hasta la cuarta generación, a los que se revelen contra ÉL, pero tendrá misericordia hasta la milésima generación con los que se acerquen a ÉL, Éxodo 34,6-7.
Por todo esto, también hay que orar por la justicia en Panamá, y estoy comprometido con ello, porque como dije, no se si el empresario Ricardo Martinelli es inocente o culpable, pero merece un juicio justo. DIOS también nos manda a cumplir las normas y las leyes, ÉL nos lo dijo cuando le cobraron los impuestos, primero le dice a Pedro, quienes pagan los tributos reales, los hijos del rey o los extraños y Pedro dice los extraños, pero ÉL le dice, pero para no ser motivo de escándalo, vete y pesca un pez y encontrarás dentro de él una moneda, ve y paga por ti y por mi, Mateo 17, 24-27.
La columna vertebral de un estado es el poder vivir en armonía. Por ello estamos comprometidos con el amor, por lo menos los que nos decimos cristianos. Pero, a los culpables la cárcel es un acto de misericordia de DIOS, porque ahí debe haber reflexión y recibir asistencia espiritual, no he visto o me he enterado de una visita espiritual para este empresario Martinelli. Oro para que el revanchismo no tome lugar en este país.
Dice un dicho, el que no la debe no la teme. Muchos de los que piden respetar sus derechos de privacidad y se quejan por ello, en otros gobiernos es posible que cuando formaron parte de la cúpula de estos, no hayan sido tan inocentes, yo diría y me incluyo no puedo acusar a nadie, para que un día no me acusen a mí. Dejo claro para terminar, no justifico el delito, sino, tengamos cuidado, porque si se trata con justicia y verdaderamente se le encuentra culpable, que pague, pero un día, cuando tengamos que comparecer ante el trono de DIOS, podamos ver a todos estos hombres culpables por los hombres, pero que un día se arrepintieron y fueron perdonados, gozando de la Patria Celestial, porque nuestro DIOS no se complace con la condena de nadie.
DIOS les muestre el fruto de Su Amor , la paz del corazón
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