Desde el 15 de
septiembre no escribo, siempre hablo de lo mismo al empezarlos, lo que pasa es
que el objetivo es, no escribir por escribir, sino más bien dar razones al
nombre de cristiano o sea seguidores de CRISTO.
Todos los días traen su
afán, unos son de satisfacciones, otros de sinsabores, y otros de mal sabores.
Uno siempre busca las satisfacciones, pero no siempre se logra obtenerlas. A
veces pareciese que aquel refrán, de que, el que nació para martillo del cielo le
caen los clavos, fuese una realidad, claro está ese refrán, es empleado en la
mayoría de los casos en situaciones de infortunio, como una protesta o reclamo, quizás sea a DIOS o a la misma razón de estar vivo. Pero nunca lo he escuchado como
para afirmar que, si nuestra misión es de clavar, DIOS, te mandará los clavos,
no tanto como algo que desacredite, sino todo lo contrario, que nunca te dejará
o abandonará y si te puso una misión, te dará las herramientas para lograr tu
labor.
Hay otro refrán que se
lo oía a una tía abuela, decía lo siguientes, al que DIOS se lo ha de dar, por la
puerta le ha de entrar; una forma de decir DIOS proveerá.
Bueno, la vida del ser
humano está rodeada de fortunios e infortunios, a veces pareciese que solo
vemos los infortunios. Esa es la historia del pueblo de Israel, lo podemos
corroborar leyendo el Éxodo, siempre había una queja del pueblo contra Moisés y
eso fue así por 40 años, se pueden ustedes imaginar lo que eso fue para Moisés, y cuando ya estaban a punto de entrar en la tierra prometida, el pueblo hace, diríamos así la última queja que Moisés viviría, y fue el caso de los dos golpes
que diera a la roca para que saliera agua, me imagino lo que le dirían a este
hombre o le exigirían, que se enojó tanto que golpeó la roca, pasando por alto
lo que su DIOS le había dicho, “Háblale a la roca y te dará agua”, ese fue el hecho
que terminaría con la vida entre nosotros los mortales, de uno de los profetas
considerado como de los más grandes entre las criaturas.
Pero su situación no fue
un castigo, pienso que fue una liberación, porque su vida había sido muy dura
guiando a ese pueblo de dura cerviz, como le dijera el mismo DIOS en muchas
ocasiones.
Aunque el libro de
Judas en el nuevo testamento, nos explica que el cuerpo de Moisés fue disputado
entre el Arcángel San Miguel y Satanás, luego de ese hecho. Pero Moisés si
entró en la tierra prometida, porque la tierra que mana leche y miel, es un
signo visible de algo que realmente es invisible o sea que no se ve. Moisés, es
seguro que no entró al Cielo, porque al Cielo no entra nada manchado, y aunque
Moisés fuese un elegido y sobre él reposaba el ESPÍRITU de YAVE, era JESÚS el
que tenía que ser el primero que entrara al CIELO desde SU condición de HOMBRE
y DIOS VERDADERO. Él fue llevado al lugar que JESÚS declarara en la parábola de
Lázaro y el rico Epulón, el seno de Abraham. Una vez que JESÚS resucitó todos
sus discípulos desde la caída del hombre que habían sido fiel al mandato de YAVE,
nuestro DIOS que ahora lo vemos como TRINO, PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO, lo hicieron también.
Esto es para ilustrar, como seguimos siendo ingratos con DIOS, porque no le hemos conocido como
realmente es. El ÚNICO y creíble conocedor de DIOS, lo es JESÚS, y EL
CONSOLADOR o sea el ESPÍRITU de MI PADRE dijera JESÚS, por eso hay que ser muy
cuidadoso a la hora de interpretar las PALABRAS de JESÚS, porque la regla
fundamental de ello es a través del amor, todo lo que se salga de ese contexto
es desviación.
Bueno esto siempre lo es,
y será, un quebradero de cabeza en mi vida de fe, el saber cuándo estoy en la
verdad o estoy en el relativismo, o sea interpretando cosas, no tomando en
cuenta el Amor del que nos hablará JESÚS en los evangelios.
Yo me he podido ir poco
a poco reconciliando conmigo mismo, que significa eso, bueno, que he ido
comprendiendo que siempre mientras esté en este cuerpo mortal, estaré sujeto a
un resbalón o una caída, pero cuando somos conscientes de eso, empezamos a
caminar con precaución y mucho sentido de solidaridad con nuestros hermanos.
Creo que ustedes han oído hablar de alcohólicos anónimos, bueno una regla
inviolable para ellos es que todo guía o motivador, tuvo que tener en común con
sus discípulos, uno que haya sido alcohólico y segundo que haya podido
superarlo. Eso tiene una razón muy lógica, quién no haya vivido esa condición o
no haya padecido de alguna adicción, y si no tiene ese amor del que nos hablara
JESÚS, podrá comprender que eso es una enfermedad y que la persona por sí sola
no puede salir de esa esclavitud o flagelo. Si bien es cierto JESÚS como dice
la escritura, nunca pecó, pero muy pocas veces se habla de sus tentaciones,
solo se habla de una vez, y fueron tres tentaciones de Satanás, y para poder entender
eso, hay que analizar las palabras de JESÚS en su totalidad, porque el AMOR que
habitaba en ÉL era tal, aún en su condición de HOMBRE, que nunca el pecado
podría someter esa condición. O sea, él AMOR lo supera todo.
No sé si me mantendré
fiel hasta el final, pero cada día dependo más de mi SEÑOR y creo que esa
condición es una protección para mi alma, porque hasta el momento, mi necesidad
de DIOS ha sido más fuerte que mi instinto de pecado.
Hace unos cuantos días
podría decir, por primera vez me he reunido con un sacerdote, que he sentido
que me vio con ojos de pastor. Les había contado en otros escritos que siempre experimenté
en las confesiones, que DIOS me perdonaba y por mi cuerpo pasaba como una
corriente eléctrica, en el momento que el sacerdote levantaba la mano y decía
en el nombre del PADRE, EL HIJO Y EL ESPÍRITU SANTO, te perdono y absuelvo de
todo pecado. Pero que mis frustraciones no habían sido superadas. Bueno con ese
sacerdote pude descargar mi corazón y le conté las cosas más íntimas de mi ser.
Y al final cuando vino el tan deseado acto ya narrado, después de la absolución,
me ha dado un abrazo, que sentí en él, a un amigo. Y no hay nada desviado en él,
porque ese sacerdote es un hombre de verdad, nada de torceduras en su proceder.
Que alegría sentí todos estos días y con ello también una recarga en mis baterías,
como lo narrara en mi escrito anterior de 15 de septiembre.
Hoy en día a 35 años,
de aquel día inolvidable de mi llamado en El Tepeyac en Granada república de
Nicaragua, puedo decir sin temor y con gran convicción, solo DIOS puede hacer
al hombre feliz, o solo en DIOS o con DIOS podemos llegar a vivir en SU DIVINA
VOLUNTAD.
DIOS les premie con la
mayor manifestación de SU AMOR, la paz del corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario