Voy a contarles una vivencia del año 2009, muy relacionada con lo que les he venido narrando.
Para ello tengo que remontarme al año 2007, cuando me sentía derrotado por la adversidad. Resulta ser que nosotros que somos una empresa dedicada a la producción y exportación de café especial, habíamos estado siguiendo las adecuaciones que exigían las normas internacionales para el manejo de los recursos naturales renovables, en esa búsqueda nos certificamos con una empresa internacional dedicada a la compra de café especial, nosotros les habíamos estado vendiendo 8 contenedores de café especial todos los años, ese año de la certificación, nos visitó su catador en jefe y nos dijo que ellos estaban en un crecimiento sostenible, para nosotros eso era muy prometedor.
En dicha certificación habíamos obtenido un 86% de los puntos, estando esto en los estándares de clientes estratégicos, siendo esta la clasificación de mayor rango. Cuando recibimos la nota de felicitación, nos decían que habíamos obtenido el rango de cliente preferencial, siendo esta una clasificación menor a la que creíamos que teníamos. Inmediatamente me contacté con el auditor, que era una compañía centroamericana, para pedirles una aclaración, ellos me informaron que habíamos fallado en el manejo de finca y habíamos sacado 77% de los puntos de esta clasificación y que eso nos había afectado, ya que para ser cliente estratégico se debía haber sacado en las 5 clasificaciones evaluadas arriba de 80%, a lo cual exigimos una explicación, ya que en las fincas teníamos muy buen control, en dicha revisión me percato que el auditor había omitido unos documentos y había que hacer una nueva evaluación.
Esta compañía tenía que reconocernos un premio por nuestra puntuación que consistía en $5.00 por quintal exportado en el período de adecuación de las normas, eso representaba para nosotros unos $40,000.00 que ya no eran una realidad. Ese verano al no habernos renovado el contrato de venta, nuestro representante, una empresa de un país vecino de Panamá, se encuentra con el catador en jefe del comprador del café en Nueva York, y le pregunta por qué no le habían hecho el contrato a Taylor, él se extrañó e inmediatamente movió influencias y nos hicieron el último contrato, ya no nos compraron más café. Para mí esto fue una gran derrota, además habían otros factores, que me llevaron a proponerle a mis familiares que vendieran las propiedades.
Para poder tomar esa decisión se tenía que consultar a los accionistas que hasta ese momento eran 93. Se hizo la reunión, mi mamá es la mayor accionistas de esos 93, además mi papá es socio también, ya que mi papá y mi mamá son primos hermanos, hijos de dos hermanos de padre y madre, así que mi papá es mi tío también y mi madre igual; le dije a mi madre que votara que se vendiera y además el 85% aproximadamente querían vender.
Siempre para cada reunión tengo que orar mucho, ya que siempre es una guerra espiritual increíble. Empieza la reunión, explico la situación y la incertidumbre y a raíz de ello, la venta es la mejor opción, además los terrenos en Boquete estaban a muy buenos precios. Después vino la votación a lo cual ganó la no venta y como si fuera poco se dijo que no se hablaba de venta en 2 años. Yo vi la mano del Señor, y entendía que Él no quería la venta. Le dije a la asamblea y entonces que hacemos, a lo cual se levantó mi papá y me dio la mano y me dijo vamos para adelante, yo no pude contener las lágrimas, ya que él si sabe las dificultades que habíamos pasado y nunca nos habían derrotado, desde el año 90 hasta la fecha habíamos tenido 3 inundaciones con pérdida de la carretera de acceso a la finca donde está el beneficio, en uno de esos años 35 derrumbes, ataques severos de Roya (enfermedad del café), intoxicaciones de suelos, debido a esas inundaciones, nos habían robado 450 quintales de café, problemas con la calidad del proceso, debido a deficiencias con las maquinarias, nos había costado 11 años poner a punto el beneficiado, y un sin número de adversidades más, y mi padre que es un guerrero estaba conmigo, por eso el llanto.
A los quince días aproximadamente, empezaron los socios a preguntar cuando se vendía la finca, ello me llevó a la conclusión que ellos no fueron conscientes de su decisión.
Bueno pasado este incidente, empezó mi revisión de vida y oración, además misas diaria, en busca de dirección, en el 2008 cayeron 5200 milímetros de lluvia, en el 2009 vino el colapso, tuvimos la producción más pequeña en la historia de esta empresa que hasta ese momento contaba con 122 años, ya que mi bisabuelo se estableció en la región en 1887.
En enero del 2008 llegó a David, capital de la provincia de Chiriquí, a un encuentro organizado por Radio Católica, un hermano de Nueva York, que su mensaje es de la fe. Yo sabía que ese día iba a recibir algo y fui. Al terminar el encuentro, les pedí una tarjeta para comunicarme con ellos, ya que una chispa se había encendido en mi interior. Empecé a oír la radio que ellos tienen en Nueva York es una emisora en una frecuencia “Subcarrier”, se necesita en Nueva York un equipo especial para poderla escuchar, pero por internet, podía oírla desde Panamá, muchas veces hablé con ellos, y entable una relación de hermandad con ellos. Sin embargo empecé a ser cuestionado por mi mismo sobre la fe, me decía constantemente, yo no tengo fe, pero esa fe que hace que sucedan cosas.
Unos meses después estaba ante El Sagrario y le preguntaba al Señor que hacer y me dio una lectura Marcos 8 y de lo que habla esa lectura es de la multiplicación de los panes, y eso no quedó ahí, sentí que en la finca el café se iba a multiplicar. Al día siguiente empecé con la guerra de que eso era de la carne y la duda empezó a invadirme, seguía orando, como a los 15 días, ya sentía que eso era de la carne, entonces empieza a salir la misma lectura en la liturgia, y empecé a creer en esa palabra, pero en secreto. Pero seguía el problema con la fe.
Un día estaba orando y haciendo ejercicio en la bicicleta que está en un rolo (es un aparato donde se coloca la bicicleta y se simula la carretera) , y estaba con el dilema de la fe y en ese momento sentí en mi mente una voz que me decía lo siguiente, “el kit no está en la fe sino en el Amor, el Amor es el que sana, libera y hace milagros.
Entonces le dije al Señor entonces Señor lo que voy a recibir es un milagro y sentí en mi mente, algo que me dijo “No” un milagro es lo que pasa cuando el sacerdote consagra y pasa a la vista de todos casi nadie lo percibe, otro milagro es cuando el sacerdote levanta la mano en El nombre del Padre , El Hijo y El Espíritu Santo, nos da la absolución de nuestros pecados, aunque tuvieras todo el poder del mundo nunca podrías comprar tu salvación, lo que tu vas a recibir es una añadidura.
Empezó una vida de fe basada en el amor, ¡oh! hermanos si no fuera por su gracia nunca les estuviera contando estos sucesos.
En estos casi 30 años en el camino de la salvación, estos últimos 5 años han sido mi crisol. Desde ese momento de esas palabras comprendí que la fe no es producto de la mente ni está en la mente, está en el corazón, frases como está me mantiene como mi hermano Abraham, “Si ustedes que son malos saben dar buenas cosas a sus hijos, cuanto más el Padre Celestial, les dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan”, yo sin ser arrogante le dije al Señor, si te pido pan, trabajo, sanidad o algo más, y me dices que me vas a dar el Espíritu Santo, me parece que te estás saliendo por la tangente, pero el Señor sabía que no soy un blasfemos, entonces sentí esa voz de nuevo que me dijo, es que El Espíritu Santo es el Poder de Dios y si lo tienes, todo lo demás lo tendrás por añadidura, es por eso que dije “ busca primero el Reino de Dios y su justicia y lo demás vendrá por añadidura”.
Ahora este día 20 de julio de 2013, entiendo que el Reino de Dios se instaurará en el corazón del hombre.
Todavía no ha sucedido la añadidura de Marcos 8, pero después de 5 años, he pedido insistentemente el discernimiento y si esto no es de Él me lo quite y está ahí y me ha llevado a otras crisis que voy a narrar en el siguiente escrito.
Dios les bendiga
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