La vida de un seguidor de Cristo, es constante lucha, nuestro mayor enemigo es nuestro propio “ego”, o el denominado “yo”, también expresado en la espiritualidad como la carne; según nuestra fe, la carne, el mundo y el demonio, son las fuentes de nuestro pecado.
En mi anhelo por buscar y despejar muchas interrogantes, he podido comprobar que es casi como una regla, todo seguidor de Cristo, cree cuando descubre algo o cree descubrir algo, darlo por un hecho, sin someterlo a veces, al discernimiento de espíritu, por eso el mayor aliado de un cristiano es el Espíritu Santo.
Los hombres siempre han confundido o mezclado la voluntad del hombre con la Voluntad de Dios, eso es comprensible la voluntad humana fue la causa de nuestra caída.
Yo no confío en mis fuerzas, nunca lo he hecho, mis hijos me dicen, ¿papá porque no confías en nosotros?, siempre les digo, si Dios no es el centro de sus vidas, sus destinos son inciertos.
Una vez, uno de mis hijos hizo algo, que para mí fue tan desastroso; experimenté muchos sentimientos, rabia, desilusión, frustración, incomprensión, recuerdo que esa noche la pasé en oración y allá por las 3 de la mañana, siento en mi corazón una voz que me dice, trátalo como Yo te trato a ti; Inmediatamente y gracias a la oración que hacía, supe que esa voz era del Señor, y empecé a llorar, ahí fui liberado de esas opresiones. Él nunca ha sido áspero conmigo, y yo lo estaba haciendo con mi hijo. En mi relación con Dios siempre he sentido que soy libre para decidir. En la mañana le permití al Señor que actuara y después de una larga conversación, el Señor me dio la fuerza para que dejara actuar al amor. En unos días pude comprobar que aquella noche fue el Señor, quién habló, por los frutos que produjo ese acontecimiento.
En esa búsqueda, me he encontrado con ateos, hombres y mujeres de diferentes denominaciones, inclusive mis hermanos católicos, también he sido víctima de incomprensiones, celos, envidias, pero nunca he caído en rivalidades ni discusiones estériles, pero he podido constatar, que las personas más intolerantes, son las primeras que piden ser toleradas, si tu le dices algo que según ellos no es correcto inmediatamente saltan, en mi pueblo hay un refrán para esto (todo cobrón es mala paga).
Cuando en un foro de pentecostales, donde me inscribí, buscaba personas de fe que de una u otra forma me ayudaran en este caminar, es tan necesario compartir con hermanos de fe, en su efecto fui echado del grupo, por preceptos humanos, porque nunca me defendí, pero les citaba la biblia, y parece que ellos estaban acostumbrados a llevar el liderazgo siempre, y no podían tolerar que un catoliquito, porque así me trataron, les citara la biblia y mucho menos con argumentos, además que defendieran a María como madre de Dios, aunque nuestra madre no necesita de nuestra defensa, ya que su defensa es la luz del Amor de Dios.
En otra ocasión, una profetiza evangélica, dijo en un video, que me aclaró desde el punto de vista del discernimiento de espíritu, lo relacionado con el purgatorio, aunque ella no lo mencionara, ya que ellos no creen en la existencia del mismo, después de ver este video, me fui al sagrario a hablar con el Señor y comprendí que las indulgencias plenarias en nuestra iglesia católica, liberan del purgatorio, desde aquí en la tierra.
Esa misma profetiza empezó a hablar de los diseño Celestiales, ya que el tema anterior eran los diseños infernales, entonces ella declara, que la religión católica es babilónica, pero no refiriéndose a la babilonia donde el apóstol Pedro predicó y hubo conversiones, sino a la pagana, pensé esta hermana inspirada por el Espíritu Santo, me estaba diciendo a mí como católico que soy pagano. Es ahí donde empieza mi preocupación en cuanto a criterios humanos, confundidos con inspiraciones del Espíritu Santo. No tendría la osadía de decir que son del maligno, ya que sé muy bien lo que Él Señor dijera en cuanto al pecado que jamás será personado, blasfemia contra el Espíritu Santo. Si yo tratara de ser cristiano por mis propios medios, estaría bien esa declaración, pero nadie puede seguir a Cristo desde la carne, ya que esa carne nos traiciona.
Por eso soy consciente que aunque yo sea profeta, dice la escritura que el espíritu del profeta está sujeto al profeta, así que aún en las inspiraciones del Señor, se puede meter nuestra carne, ya sea por prejuicios o por el pecado.
Esta semana estamos estudiando en la biblia el caso de Jonás, aunque escuche decir a un hermano que ese libro de Jonás es un tipo de parábola, no sé si lo sea, pero narra una realidad, es un típico caso de conflictos entre la voluntad humana y la Divina.
El sumo sacerdote Caifás le ordena a Jesús, ya que Jesús no decía una palabra, “te conjuro por Dios vivo que nos digas si tu eres el Mesías, el Hijo de Dios”, Jesús rompe el silencio y dice “tu lo has dicho, entonces el sumo sacerdote se rasgó las vestiduras diciendo ¡ha blasfemado!. El sumo sacerdote se va a dar cuenta cuando tenga que comparecer ante Dios, de que ni Jesús que es lo mismo que decir Dios, pudo resistirse a esa orden, ya que fue interpuesta en nombre del Dios vivo, pero nunca se dio cuenta de que poder tiene el nombre del Dios vivo. En su efecto condenan a Jesús a morir.
Siempre he dicho Jesús vino a liberarnos del pecado y eso fue por lo que se entregó, nadie lo mató, Él se entregó que no es lo mismo, pero los hombres lo condenan a muerte, por decir que era el Hijo de Dios. Dijera Jesús, si al árbol verde le han tratado así, que podemos espera con el seco.
En el año 70 en el concilio de Jabnia, un concilio de fariseos, se excluyeron de la biblia los libros deuterocanónicos, además en ese concilio se dijo que Jesús era un hijo ilegítimo, creen ustedes que el Espíritu Santo pudo estar inspirando ahí, claro que no, ahí prevalecieron los preceptos humanos, sin embargo todos los hermanos separados en sus biblias excluyen los libros deuterocanónicos.
Las inspiraciones del Espíritu Santo son de mucha oración y sobre todo de un alma limpia, no sesgada por pasiones y resentimientos.
Hermanos nosotros podemos juzgar, eso es válido, ya que la biblia dice que juzgaremos a los ángeles, condenar es algo más delicado, ni el arcángel Miguel, en el libro de Judas capítulo 1 versículo 9—El arcángel Miguel, cuando---oponiéndose al diablo---disputaba sobre el cuerpo de Moisés, no se atrevió a pronunciar una sentencia injuriosa, sino que dijo: ¡Que el Señor te reprenda!
Como cristiano debo defender mi fe, condenar el aborto por ejemplo, pero el hacerlo no me llevará a una condenación, ya que todo lo que es pecado ya ha sido condenado, sino fuera así Jesús no habría derramado su Sangre. El problema radica en que condenemos y nosotros somos víctimas de ese mal, como lo explica bien Romanos 2:1-2, ahí si estamos fritos, ya que con la vara que medimos seremos medidos y un tanto más, esto no se aplica solo para mal, también si yo soy un canal para el amor, se me devolverá un tanto más.
Mi misión en esta tierra no es andar buscando la brizna en el ojo de mi hermano, es más bien sacar la estaca que tengo en mi ojo, y después ayudar, pero hay personas que quieren ayudar y no se dejan ayudar, ahí hay un choque. Jesús vino a servir, sin embargo unas mujeres de dinero le ayudaban, Él nunca se los prohibió, Jesús amó, pero se dejó amar.
Yo he tratado de guardar una actitud de espera, no desesperándome, y mientras eso no ocurra, me refiero a lo que estoy esperando, tengo que ser cauto, por eso he empezado a escribir, ya que es un desahogo a mis luchas, y logros, y si esto ayuda a alguien que esté en esa búsqueda, para darle sentido a su vida, en hora buena.
Por eso lo expresado en este post, lo he dicho siempre, es la vivencia de un hombre en constante búsqueda de los Tesoros del Reino de Dios.
Y como dirían muchos canales de televisión, las opiniones expresadas aquí, son responsabilidad del director, pero en mi caso, si son el sentir del creador de este post, que soy yo valga la redundancia.
El Señor nos ilumine y podamos descubrir su Voz y guía, con el regalo de la Paz.
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