Tengo que continuar con este tema, porque tengo que descargar las inquietudes de mi corazón.
Cuanto más vivo inmerso en descubrir, gracias a la reflexión, los tesoros escondidos del Reino de Dios, más hostilidad percibo a mi alrededor, no tanto de parte de mis hermanos, con una espiritualidad podríamos decir empírica como la mía, donde la teología es producto de las experiencias del día a día; sino más bien de parte de los que han estudiado y debería ser los que nos enseñan.
Nunca he querido alimentar mi ego, ya que eso me alejaría de Dios. Mis experiencias no son apariencias. Lo que me ha motivado a escribir, es el amor, es una contribución, ya que cuando necesité ayuda, como dicen en el Caribe, por mi madre que la busqué, en mis pastores, en su lugar recibí, no rechazo, porque fueron muy amables conmigo, sino más bien un silencio, que me lastimaba. Entonces decidí contar mis vivencias como dice el mensaje inicial de este post, para dar la gloria a quién gloria merece, La Santísima Trinidad, que en ningún momento me dejó solo, he podido verificar lo que Jesús dice en el evangelio de hoy martes 10 de diciembre de 2013, “no es deseo de Mi Padre que ninguno de estos pequeños se pierdan”. Lo he dicho antes y ya suena a cacofonía, no busco protagonismo en ninguna de estas narraciones. Nunca fui bueno en redacción y, aunque hablo la lengua española, quizás si Cervantes volviera a la vida, quizás se volvería a morir de las tantas violaciones a las reglas literarias. Pero hago lo que puedo y quiero, que es hablar bien de Mi Señor y sus Ternuras, siempre pongo en mayúsculas las palabras que definen a mi Dios, porque son nombres propios y siguen siendo desconocidas por muchos que no han experimentado Su Amor.
Desde el día que escribí mis ultimas vivencias, hasta hoy martes 10 de diciembre, han pasado por mi vida muchas cosas para reflexionar, es increíble el manantial de sabiduría que da el Espíritu Santo, cuando integramos a nuestro diario vivir, las lecturas de la liturgia, las homilías, y prácticamente todo lo que nos rodea. Qué hermoso descubrir que Dios tiene todo controlado y que todo es para bien, de los que esperamos en su misericordia.
Escudriñaba en los más profundos sentimientos de mi corazón, tratando de encontrar puntos que puedan estar obstaculizando el fruir de la gracia en mi vida. He llegado a la conclusión que los hombre somos tan privilegiados, pero si no somos consientes de ello, vivimos como desterrados.
El viernes 6 de diciembre, sentía una necesidad de orar, ya que sentía muchos ruidos en mi mente. Como les contaba en el tema anterior, me sentía atribulado y ello me estaba llevando a un estado de frustración. Entonces empecé a orar como a las 2:30 de la tarde y ese dialogo duró hasta las 9:00 de la noche, pero no era un diálogo como estamos acostumbrados los hombres, donde hablamos, hablamos y hablamos, ese diálogo era en silencio, pero un silencio elocuente; con esto no quiero confundirlos. El fundamento de este era el amor. Desde mucho tiempo atrás he sentido la Ternura del Señor, por eso les hablé de la cuarta palabra del Señor en la cruz, ya que cuando tu sabes que alguien te ama, pero dejas de sentir su presencia, (en el caso de Dios, no es que no esté) pero tú y yo no lo sentimos. Eso lo vivió Jesús en la cruz, pero no porque Dios lo abandonara, sino que Él estaba experimentado la realidad del hombre y el dolor que significa estar alejado de Dios y como Él estaba pagando todas nuestras malas decisiones, tenía que experimentar eso, se pueden ustedes imaginar lo que sufrió Jesús y todo para pagar nuestra deuda.
Muchas personas con vivencias del Señor, dicen que los sentidos no se deben involucrar en la relación con Dios, pero eso es un poco absurdo e imposible, ya que cuando dos seres se aman y ese amor es puro, como el que solo Dios puede dar, no podemos vivir sin Él y sin emociones.
La Ternura con que Jesús trató a todos en su paso por este mundo, se puede entender solo cuando nos convertimos en testigos. Increíblemente tengo un gozo en mi corazón, no tanto motivado por lo que Jesús les dijera a sus apóstoles cuando llegaron de la misión que les había encomendado, ellos llegaron felices, porque los demonios se les sometían, entonces Jesús les dice “no se alegren por eso, alégrense más porque su nombre está escrito en el libro de la vida”. Esa es la alegría que me embarga en este momento, el saber que mi nombre está escrito en ese libro.
Cuando hablo con gente sencilla de lo que estoy viviendo, siento receptividad aunque haya silencio, pero cuando expongo esto a personas con mucha formación teológica, en muchas ocasiones, el diálogo se vuelve monótono y muy pronto, dejo de exponer mis vivencias, porque siento que me malinterpretan, ya que cuando hablo con ellos no lo hago para competir, y mucho menos descalificar alguna experiencia o estudio que haya tenido la otra persona. Sin embargo ocurre que siento que incomodo a mi hermano con lo que digo.
Tengo muy pocos amigos de verdad, soy un hombre leal a mis amigos y siempre les brindo mi ayuda en lo que sea, unos aceptan esa amistad otros la rechazan, aunque no me lo digan, pero con su actitud me doy cuenta que no les agradó el escucharme, eso está bien si es conmigo, pero nunca debemos cuestionar lo que Dios ha hecho con una persona, podríamos caer en la negación del Poder de Dios, manifestado en Su Amor a través del Espíritu Santo, esa puede ser una ofensa contra el Espíritu Santo y eso si que es delicado para nosotros, ¡CUIDADO!. Ante tanta hostilidad, mi actitud es de paciencia y no desesperación, si me siento ofendido por algo, ya sé lo que tengo que hacer, ¡PERDONAR! Entonces esa hostilidad, me ayuda a cada día estar más cerca al Amor de Dios. Si nosotros descubriéramos que las ofensas que nos hacen, son parte de nuestro crecimiento espiritual, (claro, no justifican el hecho) cada vez que perdonamos nos parecemos más a Dios. Recuerden, Jesús nos dijo “sean santos como mi Padre es Santo”, la verdadera santidad es vivir y poseer la Voluntad de Dios, y la forma más fácil de comprender esto es desde Su Amor.
Qué hermoso descubrir que no puedo vivir sin Dios, ese es el sentido del desierto, donde el hombre se queda sin opciones y está totalmente vulnerable, esa es la tierra fértil que habla El Señor en la parábola del sembrador.
El pueblo de Israel es llevado al desierto, para que experimente esa necesidad de Dios, en su efecto solo vivían quejándose y reclamándole a Moisés, y muy pronto se construyeron ídolos para encontrar esa seguridad, y los auxilios del Señor, quedaron como desapercibidos, no dice en ninguna parte, que dieran gracias, pero que esas gracias se mantuvieran y los llevara a la paz del corazón. había tanto que agradecer, primero por haber dejado de ser esclavos, segundo porque iban a poseer la tierra que manaba leche y miel, además en el camino llovió maná, codornices, Dios hizo brotar un manantial de la roca, dieron gracias en el momento, pero muy pronto empezaban las quejas. Ese pueblo que había vivido en la esclavitud, se acostumbró a depender de sus opresores, así que una vez libres, querían seguir esclavos, ya que erróneamente sentían que eso les daba seguridad. Nunca comprendieron el sentido del desierto, por esa obstinación estuvieron vagando por ese desierto 40 años.
En 23 años en la empresa familiar, hemos tenido satisfacciones, pero ha prevalecido la descalificación, la envidia, el egoísmo, etc. A pesar de todo esto, no ha habido fuerza humana, influencia del mundo o fuerza demoniaca que nos haya vencido, eso, gracias a mi expectativa siempre en el auxilio de ese Dios Amor.
Por todo lo que he contado, aunque muchas veces un poco repetitivo, estoy esperando ver la Gloria de Dios, no porque me lo haya ganado, sino más bien porque he creído en las promesas de Dios.
Si en tu vida de seguimiento en la fe, no has llegado a experimentar paz en el corazón, tienes que revisar tu actitud y orar, El Señor te guiará, solo si se lo pides, (no es que Él no quiera) porque respeta tu decisión, gracias a esa libertad que te ha dado, dicha libertad es respetada aunque vaya en contra del plan de Dios. Si has experimentado la paz, pero de un modo pasajero, durando esta tan solo unos días, sigue revisando y pidiendo discernimiento en tu oración. No habrás llegado a la manifestación plena de Su Amor, hasta que esa paz permanezca, aún después de que te digan que tienes una enfermedad terminal, o que te quedaste sin trabajo, están por quitarte tu casa o cualquier situación desesperante.
Hermano abandonarse en las Manos del Padre, es lo que llevó a nuestra Madre María, a ser la Reina del Cielo. El dogma de la Inmaculada Concepción de María, tiene un misterio muy profundo, que aunque lo entiendo bastante bien, gracias a la revelación, no voy a profundizarlo por ahora, debido a que es muy extenso, pero si quiero decirles, aunque ustedes lo sepan, María es la creatura más hermosa que ha existido, solo comparable con Eva antes de su caída. Por eso le pisó la cabeza a la serpiente, ya que Eva fue engañada, pero María venció esa tentación con el “Fiat” (Hágase). Su corazón encontró tan complacencia ante el Altísimo, aunque Dios ya sabía desde el principio de ese nacimiento y fue preservada del pecado original, no deja sin efecto el mérito de ella, ya que tuvo que dar el SÍ tan esperado, ese sí fue el signo más evidente de su amor a la Voluntad de Dios.
Toda espiritualidad cristiana debe tener una especial veneración a esta hermosa creatura, porque si decimos amar a Jesús, debemos amar a Su madre, aunque el creer en María no sea un requisito para salvarnos, el no amarla si, ya que el Reino de Dios está basado en el Amor y es ese Amor quién nos lleva a tenerla y aceptarla como madre.
Dios les regale el don más preciado de Su Amor, la Paz del corazón.
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