Voy
a retomar estos escritos que no son más que los impulsos de un corazón que ha
sido cautivado por El Amor de Dios.
El
Amor de Dios, trillado por muchos
cristianos, que en realidad nunca han experimentado
lo que eso significa. Unos pequeños
pantallazos o revelaciones nos los da la Santísima Virgen María en sus
apariciones a los videntes de Medjugorje “si ustedes supieran cuanto los amo
llorarían de felicidad”, otro de ellos
nos lo dijo el mismo Jesús “si ustedes conocieran al Padre Celestial”, pero Él nos dio la respuesta a través de lo
que le dijo a Felipe, “el que me ha
visto a Mí ha visto al Padre”.
Esta
es la introducción para relatar lo que he estado viviendo en este tiempo de
mucha tribulación en mi vida, pero de un
gran consuelo de Su Amor.
Voy
a empezar con la frase de Jesús, “Mi Paz
les dejo Mi Paz les doy, que no es como
la del mundo”
¿Cuál
es la Paz de la que nos habla Jesús?
Un
día que escribía las reflexiones a las que me ha llevado, la oración,
contemplación, lectura de la
biblia, las homilías escuchadas, las confesiones realizadas, pero sobre todo las comuniones
recibidas, además de las conversaciones
con hermanos y temas recibidos por predicadores tocados por la gracia del Poder
del Espíritu Santo, además de escritos
de santos y de sacerdotes de nuestra
iglesia. Decidí escribir lo feliz que
soy y lo agradecido que me siento, por
lo que me rodea, me refiero a mi
esposa, hijos, suegros,
pero sobre todo mis padres y hermana.
Inmediatamente recibí críticas al respecto, en las cuales la persona que las hizo desde
un anonimato, cuestionaba primero mi
espiritualidad y segundo lo que Dios ha hecho en mi vida, que es infinitamente más de lo que yo pude
haber logrado.
Primero
el perdón de mis pecados, nunca hubiera
podido resarcir mi deuda, solo Su Gracia
me bastó, ese fue el inicio, luego empecé a través de la revelación de Su
Amor, a recibir el tesoro más grande
codiciado por el hombre en todas las culturas, el santo grial para los que siguen a
Yavhé, el nirvana para los que siguen a
Krisna, la iluminación para otros cultos
paganos, además de encontrar el lugar de
la eterna juventud Shangri-La para los
malayos, esta fue una novela escrita en
1933. A que me refiero con esta
introducción rimbombante. Empecé a vivir en el Reino de Dios, aquí
en la tierra. Aclaro, esto no me lo inventé, eso lo dijo Jesucristo muchas veces en los
evangelios, al decirnos que El Reino de
Dios ya estaba entre nosotros.
¿Dónde
está ese Reino? o donde se establecerá,
bueno la respuesta está en lo que le dijo El Señor al apóstol San Pablo
cuando este pedía ser liberado de un aguijón en la carne, “bástate mi Gracia Pablo que Mi Poder se
perfecciona en la debilidad”, al Pablo
descubrir la profundidad de esa revelación,
revelará su experiencia al decirnos “cuando soy débil soy fuerte, porque Cristo es mi fortaleza”. Eso es hermanos, en 31 años y dos meses por cumplir el 20 de
octubre del 2014, es hasta ahora que me
he convertido en testigo de esa revelación.
El
Reino de Dios se establecerá en el corazón de todo creyente que en su libertad
le abra la puerta a Su Amor.
Quién
no haya tomado esa decisión, nunca
vivirá esa gracia. Quiero aclarar que
todo esto empezó cuando me quedé sin opciones en todas mis responsabilidades, en ella incluyo mi familia y trabajo.
Siempre
he creído que Dios me trajo a donde estoy hoy en día, nunca lo había dudado, hasta que algunos acontecimientos vividos a
raíz de la crisis en los negocios de la empresa familiar en la que soy gerente
administrativo, se empezaron a
manifestar desde el años 2000 hasta la fecha.
Si
no hubiera sido por mi decisión, aunque
ni ahí hay mérito para gloriarme, sino
más bien en mis necesidades y debilidades,
esa es otra forma de validar lo que nos dijo Él Señor a través de las
vivencias del apóstol San Pablo, al
decir éste “me glorío en mis debilidades”,
eso salió de otra revelación dada
por el mismo apóstol, que he citado más arriba.
Gracias
a esto Él Señor me ha llevado por un sendero de seducción vasado en Su
Amor. Es increíble muy pocos hermanos
creen que lo que pasa en mi vida es auténtico,
aunque no soy un hombre soberbio,
ya que si lo fuera hubiera perdido,
la gracia que he recibido, que es
la paz del corazón. Esto es casi
imposible de transmitir, la única forma
de poderlo entender es vivirlo, sin
embargo si hay signos que pueden ser comprobados, como lo es la amabilidad, cortesía,
solidaridad, bueno esto se
explica mejor en Gal. 5: 22-26.
Yo
mismo estoy asombrado, que ha falta de
todo en este momento, tenga tal paz en
mi corazón y créanme no tengo nada de masoquista. Ahora entiendo lo que quería decir
Jesús, ya que es Él quien me ha dado la
paz. Esto no significa que no lleguen
momentos de frustración, los hay, pero inmediatamente que empiezo a desahogarme
con mi esposa que realmente es mi confesora,
ella no tiene poder para perdonar mis pecados, pero me ama y eso es lo más importante, ya que entiende y no me juzga.
El
sacramento de la reconciliación, da inicio
al entendimiento del Amor de Dios, pero
muchas veces he experimentado lo contrario,
por eso cuando oí al Papa Francisco hablarle a unos diáconos que se iban
a ordenar sobre ese sacramento, lloraba
de ternura por lo que dijo, utilizó las
siguientes palabras, ternura, amor y acompañamiento. Esa es mi base para decir que no conocemos a
Dios. Hay que meditar sobre la vida de
Jesús y conoceremos al Padre o mejor dicho a Dios, que es Padre,
Hijo y Espíritu Santo.
En
momentos de frustración, en los que me
siento abandonado, y con esto no me
siento un hipócrita, sino más bien es la
forma de entender que sin Él no puedo vivir.
Puedo relacionar esto con la cuarta palabra de Jesús en la Cruz del
Calvario, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?, eso fue lo que sintió Jesús, pero no porque fuera así, sino más bien porque esa es la peor consecuencia
del pecado del hombre, y Él pagaba
nuestras culpas.
Hermano
nunca te has preguntado ¿Por qué?, en ocasiones pareciera que tu oración no es
escuchada, porque no ves una
respuesta. Entonces a ese sentimiento
empezamos a creer que nuestra petición no es Voluntad de Dios. La Voluntad de Dios nos la manifestó Jesús y
lo sigo diciendo hasta la saciedad, ya
que quién vio a Jesús vio al Padre. ¿Cómo?
fue Jesús, ¿cómo se comportaba?
Analícenlo, Él era Tierno, aún en ocasiones como la de la cananea, o en el pueblo de samaritanos, donde no le permitieron entrar, además
con los fariseos y escribas, aunque
estos eran muy hostiles con Él.
Entonces
cuando siento que Dios me ha abandonado,
sigo orando, sigo leyendo y la
paz vuelve a mi corazón. Ahorita sigo
creyendo ante toda desesperanza, doy
gracias, porque Él es mi única
opción. Cuando tengo miedo sigo
orando, cuando me siento solo sigo
orando, cuando no veo salida sigo
orando, porque algo me dice, Mi Dios no
es mentiroso, por eso Jesús habló, El es la Palabra, además por medio de un hombre que era
musulmán y se hizo cristiano, comprendí
que esa palabra que es Jesús tiene Poder.
En
Génesis 1, dice, en el
principio Dios creó el cielo y la tierra,
la tierra era caos y tinieblas y el Espíritu de Dios se movía sobre las
aguas y Dios dijo haya luz y hubo luz.
Juan
1:1-3 en el principio existía el Verbo o
sea la Palabra y el Verbo estaba junto a Dios y el Verbo era Dios. Él estaba en
el principio junto a Dios. Todo se hizo
por él, y sin él no se hizo nada de
cuanto ha sido hecho.
Que
nos revelan o mejor dicho han revelado a mi vida estas dos lecturas. Que si Jesús que es la Palabra y a la Palabra
ser emitida se crearon las cosas,
¿porqué poder? Por el Poder de Dios que es Él Espíritu Santo que se
movía sobre las aguas.
Entonces
si esa Palabra vive en mi corazón como dijo mi hermano San Pablo “ya no soy yo
el que vive sino Cristo quién vive en mí”,
entonces si Cristo vive en tu corazón y el mío, significa que está presente Dios, que es Padre,
Hijo y Espíritu Santo, por lo
tanto en tu corazón está presente el misterio de la creación. Esto me lleva a preguntarme si ¿es así?, cuando
yo hablo, es Jesús que vive en mi quién
habla, y esa Palabra va respaldada por
la Voluntad de Dios Padre y por el Poder del Espíritu Santo, entonces ¿porqué? cuando pedimos no
recibimos. En ese punto me encuentro
ahora mismo. Y algo me dice, que si hay algún impedimento no es de parte
de Dios, sino
por mi concupiscencia o porque Dios
quiere purificarme para convertirme en testigo de Su Amor.
Aunque
esté pasando por esa controversia, la
oración y todo lo que Su Gracia me ha otorgado,
han custodiado los frutos más preciados de la presencia del Espíritu
Santo, El Amor, la alegría y la Paz.
Quizás
cuando leas esto estés pasando por alguna tribulación. Este hermano te dice, ora, y
abandónate en los brazos de Dios y espera en su Misericordia, porque tu tribulación no es de muerte ni para
muerte, sino para que se dé Gloria a
Dios. Es un preámbulo de Su
manifestación Gloriosa, basada en el Poder de Su Amor
Dios
te premie con el fruto de Su Amor, la
paz del corazón.
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