VIDA DE AMOR Y FE

Mi nombre completo es Eduardo Augusto Taylor Henríquez, nací en la ciudad de Boquete, provincia de Chiriquí en la república de Panamá, un 4 de junio de 1961. A los 22 años tuve mi experiencia de fe en el centro de retiros espirituales, El Tepeyac, en Granada Nicaragua, en tiempos del régimen sandinista de liberación nacional por sus siglas (FSLN), régimen socialista, yo era en ese entonces un joven estudiante en San José , capital de Costa Rica, y fuí a Nicaragua de paseo, este fue el inicio de una vida de fe que voy a ir narrando, esto ocurrió en 1983 y hoy en día marzo de 2011, estoy firme en mi fe, gracias a la Gracia de Dios valga la redundancia, y puedo decir con convicción, he corrido bien mi carrera he mantenido la fe, solo y gracias a mi mirada en la Santísima Trinidad a la cual doy la gloria y el honor en mi relato.







----EL ORDEN DE LA NARRACIÓN ES ASCENDENTE O SEA LA PRIMERA QUE APARECE ES LA ÚLTIMA ESCRITA. SE PUEDE SEGUIR EN EL ARCHIVO DEL BLOG, PERO AQUÍ LA PRIMERA QUE APARECE ES LA PRIMERA ESCRITA, ESTO ES IMPORTANTE PARA SEGUIR LA SECUENCIA---





SI DESEAS DEJAR UN COMENTARIO------DA DOBLE "CLIC" EN EL TÍTULO Y TE APARECERÁ EL ESCRITO, AL FINAL PUEDES DEJAR TU COMENTARIO----------- LA OTRA OPCIÓN ES, EN LA PARTE DE ABAJO DEL TÍTULO DEL TEMA HAY UN CINTILLO QUE DICE COMENTARIOS--------------------POSICIONATE SOBRE LA PALABRA COMENTARIOS Y DA UN "CLIC"----- Y PODRÁS DEJAR TU COMENTARIO-----



viernes, 16 de enero de 2015

SITUAR MI ESPIRITUALIDAD EN EL PLANO DE LA TOLERANCIA, LA RESIGNACIÓN O DEL AMOR

Puedo decir que no he compartido nada con ustedes desde el año pasado, es increíble lo que pasa en el fin de año, aunque han transcurrido 17 días de mi último compartir, podría decir que desde el año pasado no escribo.

En esta ocasión lo hago motivado no tanto por mi estado de ánimo como ha sucedido casi siempre en los otros compartires. Ahora lo quiero dirigir hacia resultados obtenidos en este largo caminar.

La vida de un creyente sigue siendo un gran misterio, primero porque dependemos mucho de la motivación o el estado de ánimo. Es por ello que muchos hacemos como el leproso de la lectura del evangelio del jueves 15 de enero de 2015, al cual Jesús después de que este le dice “si quieres puedes limpiarme” Jesús le contesta “Quiero” y quedó limpio de inmediato de su lepra, entonces le manda que no se lo diga a nadie, además de mandarle a que se presente al sacerdote y dé la ofrenda por su curación como lo mandó Moisés. Pero este al alejarse empezó a divulgar lo ocurrido a todos, a tal punto llegó el impacto de esa curación, que ya Jesús no podía entrar libremente en los pueblos y se quedaba en las afueras, pero ahí llegaba la gente para ser sanada.

Esa actitud del antes leproso era muy lógica debido a que esta enfermedad en tiempos de Jesús, era como estar muerto en vida, los que padecían de ella, eran considerados impuros, así que estaban aislados, no podían entrar en el pueblo, además de cargar una campanita para advertir a los transeúntes que ahí había un leproso y que cambiaran de camino o se alejaran de él. Es por eso que al verse sano, este hombre tenía tal alegría, porque había vuelto a la vida, por ello me imagino que cantaba y saltaba y a todos les decía que Jesús le había sanado.

Jesús sabe lo que realmente cala en el corazón de un hombre, por ello aunque un enfermo sane, pero no entienda realmente lo que ha pasado en su vida espiritual, de muy poco le servirá a la hora de presentarse ante Dios.

Bueno yo estoy a un paso de ser sanado por así decirlo de una situación muy complicada, por lo menos es lo que debe estar pasando por el corazón de quién se ha sentido amado por ese Dios tierno y misericordioso que nos mostrara Su Hijo Jesús. La espera ha sido muy larga. En este momento no tengo respuestas, y aunque hay muchas preguntas, he comprendido que no me solucionan nada en este momento. Buscar culpable, bueno eso es muy fácil, pero ahí me siento regocijado, porque he comprendido que si hay un culpable, solo puedo ser yo. Pero eso tampoco me ayuda, porque un sentido de culpabilidad aunque lo haya, en un momento crítico no ayuda para nada, como tampoco ayuda la resignación, ya que ella denota también un gran desconocimiento.

Dos días atrás cuando entraba a “google” y como tengo programado que siempre habra, en la última página vista, mi hija que había sido la última en usar el ordenador, había estado investigando algo para sus estudios, dejó un enlace a “youtube” y ahí no sé ni por qué me puse a pasar los diferentes videos y de pronto veo uno que me llamó la atención, porque ese nombre lo había escuchado en otro video y la curiosidad me llevó a pasar casi dos horas escuchando a este hombre Indostán, querer explicar temas como el miedo, el amor, la mente, después de dos horas de escucharlo, legué a la conclusión de que de muy poco le sirve al hombre su intelecto. Sin embargo la mente del hombre es algo brillante, esto parece una contradicción, pero no lo es.

Tratar de entender misterios desde la perspectiva de la mente, nos lleva a filosofar y además dar razones muy razonables a los misterios del hombre y del universo.

Este hombre Indostán decía, que el hombre tiene que dudar siempre de todo lo que oiga, hasta de lo que él compartía, esto para motivar a la audiencia, a buscar sus propias respuestas, eso hasta cierto punto es muy razonable. Además trataba de explicar el misterio de vida y la muerte. En una de esas ráfagas de sabiduría, decía que hasta la biblia no era sujeto de crédito, me imagino que para que la validáramos por nosotros mismos.

En ese momento recordé a aquél gran hombre llamado Mohandas Karamchand Gandhi, conocido por el sobrenombre de Mahatma Gandhi, que una vez dijera que los cristianos eran tan diferentes a Cristo, quizás por ello no se hizo cristiano. Este hombre amó a su pueblo y supo poner la otra mejilla. Es triste pensar que alguien que amó tanto, al leer el sermón del monte como dice que lo hizo, en vez de creerle al actuar de los hombre, no le creyera a Jesús que si demostró coherencia entre su hablar y su actuar. Toda ésta sabiduría para unos o reflexión para otros, me llevan a una reflexión, no estaré siendo egoísta en mi razonamiento, al creer y sentir que Cristo guía mi vida, porque así lo he decidido, esto no me estará llevando a un cierto grado de soberbia.

Como les he dicho hay muchas preguntas, pero en este momento al querer encontrarlas, quizás estaría forzando una respuesta y eso puede ser fatal para mi relación con Dios. Por qué he llevado este compartir por este camino y he citado a dos hombres, y los dos son ciudadanos de la india, quizás podría citar a un argentino cantautor, llamado Facundo Cabral, que fue al que le oí nombrar a este Indostán llamado Jiddu Krisnamurti, porque considero que estuvieron buscando en su vida, respuestas al gran misterio del universo y claro está a la vida del hombre como protagonista fundamental en dicho misterio. Pero no se asusten, aunque los muchos razonamientos de esas mentes brillantes y sus reflexiones muy elocuentes e inteligentes, aunque dos de ellos no niegan la existencia de un Dios, salvo el caso de Jiddu Krisnamurti ninguno de ellos da respuestas tan sencillas de la vida como las de Jesús. Los cito, porque me identifico con ellos, en la búsqueda o en el darle sentido a mi existencia. Ninguno de ellos ha resucitado como nuestro Jesús. Así que como discípulo de Jesús, puedo decir con propiedad, mi Maestro es el mayor de todos y no hay otro como Él, porque todos los demás, llámenle como les llamen, han muerto y los han enterrado, pero Jesús Resucitó al tercer día y con ello nos dio el triunfo a sus discípulos, sobre la muerte.

Hermanos no es mi intención descalificar a nadie ni ha nada, pero necesito vaciar mi interior de cosas que no me hacen ningún bien. Ya las mencioné, culpa, frustración, desesperación, impotencia, son las que han querido tomar posesión de mi corazón. Por ello cité algunas de las personas que como yo han buscado respuestas, no siendo cristianos y para no discriminar, pero sé que he elegido la mejor opción, pero no porque me lo han dicho o por mero fanatismo, sino porque he sentido Su enseñanza en mi vida, por ejemplo El dijo perdona a tu enemigo, ahí descubrí que no puedo lograrlo solo, necesito amar mucho para perdonar, y quién puede amar hasta el infinito solo Dios. He validado Sus Palabras en mi vida. Así hay mucho en mi corazón que me dice que Dios me ama.

Entiendo o por lo menos creo entender el mensaje de Jesús en su caminar por Judea. Sus Milagros, llámense sanidades, liberaciones, resucitaciones de muerto, multiplicación de panes y peces, cuando caminó sobre las aguas, cuando calmó las tempestades. Todas ellas son las posesiones de los hijos de Dios, todo se resume en esta frase “busquen primero el Reino de Dios y su justicia y lo demás vendrá por añadidura”.

En un momento de mi vida, en el cual ya he mencionado hasta la saciedad, en el cual creí la frase de Jesús, de que si tuviera fe como un granito de mostaza, podría decir a cualquier monte quítate y plántate en el mar y les obedecería, pero a esto agregó, y no lo dudaras en el corazón.

Grano de Mostaza

Les muestro el grano de mostaza, por si no lo conocen. Bueno yo quise o quiero tener esa fe. Pero un día un poco frustrado por no alcanzar tal fe, estaba frustrado llorando y cuestionando mi actitud frente a la adversidad, oí en mi interior algo que me dijo, el kit no está en la fe sino en el Amor. De ahí en adelante me concentré en el Amor, así he pasado casi 6 años y todavía no he llegado a validar esas palabras, que aunque en este tiempo no he encontrado ninguna contradicción con lo que dijera Jesús, todavía no he llegado a la meta.

En el transcurso de este tiempo, han llegado muchas enseñanzas a mi vida, muchas de ellas ilustrándome y a la vez cuestionándome, si mi petición es de acuerdo a la Voluntad de Dios. Un día oí decir a madre Angélica una santa mujer de Dios, que para saber si una petición estaba en la Voluntad de Dios, teníamos que pasarla por un examen, primero si era para el bien de mi familia, segundo para el bien de mi alma y tercero para el bien de mis hermanos, bueno esa petición pasó las tres preguntas. Así que seguí creyendo en mi oración.

Hoy me siento mejor que hace 6 años, pero a mi petición no he recibido respuesta. En su lugar he llegado a quedarme sin alternativas, pero algo extraño pasa en mi corazón, no pierdo la fe, aunque me he desesperado muchas veces. En este momento dependo totalmente de Su Voluntad. He comprendido que el miedo es el gran enemigo del Amor. Solo Su Gracia me sostiene, soy consciente de ello.

Preguntas que bombardean mi mente:
Me he equivocado.
Soy un soñador.
Por las consecuencias de mi pecado no he llegado a la respuesta.
Por la maldad que me rodea, pierdo la Gracia.
¡Estás! o ¡no estás!

Cuando las comparto con hombres y mujeres de fe, me cuestionan y hasta creen que soy un blasfemo. Pero si lo fuera no hubiera amor en mi corazón.

Comprendo el mensaje del Papa Francisco en su exhortación apostólica “Evangelio de la Alegría”, al decirle a la iglesia que el acompañamiento es muy necesario para solidarizarnos con el hermano.

Quizás me he equivocado en mi petición, pero no en poner mi confianza en El Señor, de eso estoy seguro. Mi convicción no es de un corazón ilusionado, porque si así fuera creo que en 31 años ya habría pasado esa ilusión. En su lugar mi amor ha crecido, hacia Dios y hacia mis hermanos. Este resultado es coherente con sus enseñanzas, además sigo esperando contra toda adversidad, no porque sea meritorio de ello, sino porque es Él quién se ha ganado con creces esa confianza, no puedo defraudarlo.

Dios les muestre el fruto de Su Amor, la paz del corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario