VIDA DE AMOR Y FE

Mi nombre completo es Eduardo Augusto Taylor Henríquez, nací en la ciudad de Boquete, provincia de Chiriquí en la república de Panamá, un 4 de junio de 1961. A los 22 años tuve mi experiencia de fe en el centro de retiros espirituales, El Tepeyac, en Granada Nicaragua, en tiempos del régimen sandinista de liberación nacional por sus siglas (FSLN), régimen socialista, yo era en ese entonces un joven estudiante en San José , capital de Costa Rica, y fuí a Nicaragua de paseo, este fue el inicio de una vida de fe que voy a ir narrando, esto ocurrió en 1983 y hoy en día marzo de 2011, estoy firme en mi fe, gracias a la Gracia de Dios valga la redundancia, y puedo decir con convicción, he corrido bien mi carrera he mantenido la fe, solo y gracias a mi mirada en la Santísima Trinidad a la cual doy la gloria y el honor en mi relato.







----EL ORDEN DE LA NARRACIÓN ES ASCENDENTE O SEA LA PRIMERA QUE APARECE ES LA ÚLTIMA ESCRITA. SE PUEDE SEGUIR EN EL ARCHIVO DEL BLOG, PERO AQUÍ LA PRIMERA QUE APARECE ES LA PRIMERA ESCRITA, ESTO ES IMPORTANTE PARA SEGUIR LA SECUENCIA---





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miércoles, 22 de abril de 2015

CREERLE A DIOS, DIFICIL AUN PARA SUS APOSTOLES EN EL SIGLO I

Quiero compartir y llegar al tema número 80,  reflexionando sobre los acontecimientos cotidianos,   pero no quiero aburrirlos relatando lo ya contado,   pero es hora de que revise mucho de lo que he traído a estas líneas y poder medir los resultados obtenidos hasta este momento.

Quiero empezar analizando mi grado de fe,  fundamental en este caminar.   Siempre he sido un hombre soñador,  esto creo que lo he heredado de mi padre terrenal,  porque mi madre es un poco más rescatada en sus sueños o por lo menos no los da a conocer muy fácilmente.

Mi vida siempre ha estado rodeada por lo menos desde el sábado 20 de agosto de 1983,   que fue el día donde por la imposición de manos recibí la fuerza del Espíritu Santo,  Fuerza esta que ha creado todo lo existente, a la Voz de Dios de Hágase. 

Cuando tuve esta experiencia,   empezó un caminar creyendo en un Dios,  llamado de muchas maneras en el antiguo testamento,  Yo Soy,  El Señor de los Ejércitos,  Adonai,  Shaddai,  Elohim, Yahvé.  Pero gracias al rescate de Jesús,  podemos llamarle ahora Padre. 

Todo lo descrito significa que Dios ha estado presente en todo momento en la vida del hombre,  todo nos indica que es el hombre el que ha estado lejos de Dios,   esta conclusión no es producto de un impulso de erudición,  sino más bien validados por los innumerables relatos de la Vida,  Pasión,  Muerte y Resurrección de Jesús.   Que al presentarnos a Dios,  lo hizo desde el punto de vista de un Testigo Verás de las maravillas que perdimos el día de nuestra obstinada decisión en el Paraíso de dejarnos guiar por nuestra voluntad.

Al recibir esta manifestación plena a través del bautismo en El Espíritu Santo,  también se me mostró un Dios infinitamente Poderoso,   Un Dios que resucita muertos,  tanto espirituales como físicos,  sana toda enfermedad,  dolencia y padecimientos productos del pecado.   Este fue el mensaje central de Jesús,  sin embargo Él también habló de la condición de la que tenían que gozar sus seguidores,  al decirnos “el que no tome su cruz cada día,  no es digno de Mí”.   Entonces,  como Jesús siempre habló en parábolas y aunque a sus discípulos les habló claro,  como era costumbre en Él y es la realidad de Dios desde que les previno a Adán y a Eva no comer del árbol del conocimiento del bien y del mal.

Gracias a las experiencias vividas,   quiero abordar el tema de la cruz que ya he tocado en otro tema,  pero creo importante a la hora de revisar mi vida en la fe.   ¿Cuál es la cruz a la que se refirió Jesús?,  para entender el verdadero sentido o la verdadera cruz,  es bueno reflexionar sobre la Pasión y Muerte de nuestro Señor,  que nos presentan la Cruz que llevó el Maestro.   Primero Jesús es aprendido porque era una piedra en el camino de corrupción de los maestros de la ley,  o sea atentaba contra el poder religioso,  porque no era como ellos,  que ponían cargas tan pesadas a los feligreses y ellos no las cargaban ni con el dedo más pequeño de su mano.   Además de dar muchas señales de la veracidad de Su Palabra,  como dice la escritura con sus señales nos daba a conocer que El Padre le acreditaba,   como lo dice textualmente la escritura con prodigios y señales.

Como dije en el tema pasado es tan difícil creerle a Dios,  pareciera una herejía el manifestarlo,  pero solo basta seguir las lecturas de estos últimos días,  sobre todo la de los domingos II y III de Pascua,  cuando Jesús se les presenta a sus discípulos y aún así hay algunos que no le han visto,  pero que tampoco creen.   Si para ellos que anduvieron con el Maestro les costó tanto creer,  imagínense a nosotros.  Bueno nosotros tenemos muchos más testigos de su resurrección,  o sea tenemos más de 1950 años de testimonios,   pero todavía seguimos dudando.

Ese es el motivo de mi revisión.   ¿Creo realmente? o estoy lleno de dudas.

El Señor dijo “Busca primero el Reino de Dios y su justicia,  y todo lo demás vendrá por añadidura”.     Será acaso que nosotros buscamos el Reino de Dios,   o quizás es Dios quién busca al hombre en todo momento,  pero este último por la cantidad de ruidos que le rodean,  que han afectado su corazón,  no escuchamos claramente la voz del Señor.   Quiero profundizar en los ruidos que rodean al hombre,  en primer lugar vivimos en un mundo que no conoce a Dios,  así que ahí no encontraremos aliados,   en segundo lugar, los que decimos conocer a Dios,  muchas veces pareciera que no es así,   porque actuamos diferentes a Jesús, él si realmente actuó como deben actuar los hijos de Dios.   Y por último el demonio que no se cansa de tratar,  en hacerle creer al hombre que está solo.

Jesús siempre fue solidario y motivador,  siempre su palabra fue ¡ánimo!,  “tus pecados quedan perdonados”,  “que te suceda como has creído”.  Pero no fue tierno con los que le buscaban pidiendo ayuda solamente,  lo comprobamos con la viuda de Naim cuando resucitó a su hijo,  con el paralítico de la piscina de Bethesda o Probática,   con Lázaro,  Jesús fue cuestionado por las hermanas de este al decirle que si Él hubiera estado ahí su hermano no hubiera muerto,  porque ellas le habían enviado un mensaje a Jesús diciéndole que Lázaro estaba enfermo,  nunca se imaginaron que lo que estaba escrito era que Jesús le resucitaría,  para la Gloria del Padre;  con la suegra de Pedro,  o sea,  cada paso de Jesús era en la Voluntad de Dios,  eso nos debe decir mucho. 

Otro punto de la frase que reflexiono es  la justicia a la que se refiere Jesús,  ¿Qué es para Dios justicia?,  esta frase la encontramos en el antiguo testamento,  cuando Dios declara que a Abraham se le tomó su fe como justicia,  así que podemos muy bien relacionar la fe con la justicia,  que sería lo mismo que decir,  es justo creerle a Dios.   Entonces que sería creerle a Dios,  bueno Jesús nos dijo a través de la pregunta de Felipe,  de “muéstranos al Padre”,  a la que Jesús responde,  quién me ha visto a Mí ha visto al Padre,  o sea que todo lo que Jesús nos mostró y nos dijo,  es una descripción de la manera de actuar y como en realidad es El Padre,   manifestado en el actuar de Jesús en los evangelios.

Entonces por último tenemos la frase “y todo lo demás vendrá por añadidura”.   Cuáles son las añadiduras a las que se refiere Jesús,  Él con su vida nos las comunicó.   En Jesús estaba la plenitud en la que deben vivir los hijos de Dios.  Después de estas reflexiones sobre la vida de Jesús,  puedo decir que la Cruz de Jesús o el motivo de Su Pasión,  fue lo que le dijeron los sumos sacerdotes,  cuando le preguntaron o lo conjuraron por el nombre del Dios Altísimo a que les dijera si  Él era hijo de Dios,  a lo que Jesús contesta ustedes lo han dicho.   Ese fue el verdadero motivo de su condenación,  la blasfemia de decirse hijo de Dios. 

Resumiendo,  puedo concluir que el mayor pecado según la sentencia que le dieron a Jesús,  fue decir que era hijo de Dios.  Entonces hermanos nuestra lucha debe ir encaminada a cada día sentirnos hijos de Dios,   por ello Jesús entregó Su Vida,  para que nosotros alcanzáramos la misericordia requerida que nos llevará a nuestra condición inicial en el Paraíso,  para lograrlo,  tenemos la oración,  reflexión y contemplación de las promesas y Palabras de Jesús.

Mi pregunta desde hace mucho tiempo,  realmente me siento hijo de Dios,  la respuesta no debe ser tan a la ligera,  por 31 años 8 meses y 2 días he buscado esa respuesta y todavía siento que no he llegado en todos los aspectos a sentirme con ese derecho.  ¿Porqué? Hermano o hermana,  porque los hijos de Dios no viven con miedo,  y el miedo no se ha ido en su totalidad,   porque los hijos de Dios,  son como nuestro hermano Mayor Jesús,  ya que si la frase de Pablo es una realidad en nuestra vida  y es Cristo quién vive en mí,  Su Palabra sería firme y entonces seríamos como Él fue,  esa no es una presunción,  es una consecuencia o un fruto como lo veamos mejor.

Es por todo esto,  que sigo esperando y confiando en que un día seré como la Voluntad de Dios quiere que sea,  libre, por la Sangre de Jesús,  sano y robustecido por la presencia del Espíritu Santo.


Dios les muestre el fruto de Su Amor,  la paz del corazón.

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