Siempre que empiezo a escribir
lo hago desde la perspectiva de un caminante en este mundo o valle de lágrimas,
pero siempre tratando de analizar y validar las vivencias de las que nos habla
el evangelio de Jesucristo, dicho por El mismo, les comunico lo que he visto y
oído de Mi Padre.
Mi manual de procedimientos en
la vida de fe es la vida de Jesús, ni
siquiera me ubico en la vida de los santos,
quiero dejar aclarado esto, para
mí las experiencias de mis hermanos los santos es de validación de las promesas
de Jesús, pero interpretar sus
vivencias no es tan fácil, porque no
todos ellos escribieron sus biografías y aunque son hechos reales, están sujetas a interpretaciones, pero como
están dirigidas por El Espíritu Santo,
nos llevarán a una coherencia de vida y seremos testigos del Poder de
Dios y de Su Palabra que es Jesús.
En esta ocasión quiero tratar
de analizar la frase de Jesús, “Hacer la Voluntad de Dios” o vivir en la
Voluntad de Dios. Esto en mi vida de fe siempre ha sido un quebradero de
cabeza. Voy a tratar de analizarlo desde la perspectiva de unos ejemplos, uno
de ellos son las enfermedades terminales, como lo es un cáncer.
A quién le detectan un cáncer
inmediatamente ve la muerte muy cerca, otros, aunque con mucha esperanza lo
toman, saben que es un presagio de sufrimiento y nosotros no vemos el
sufrimiento con buenos ojos, nadie quiere sufrir. Hay una frase que reza “pare de sufrir” y he
escuchado críticas muy fuertes a esta, sobre todo en mi iglesia católica. He ido validando esta frase en mi vida de fe,
tratando de verla desde esa óptica o sea parar de sufrir. Otro ejemplo lo tomaré de un testimonio de
mi hermano en la fe, Héctor Bravo un nicaragüense que en estos momentos debe tener
unos 88 años. Me contó don Héctor que
cuando murió su esposa, todo lo
acontecido en torno a su fallecimiento se lo mostró el Señor ante el Santísimo
en la iglesia, resulta ser que en
Nicaragua en ese tiempo de su historia, estaban dominados por un régimen
socialista denominado FSLN(Frente Sandinista de Liberación Nacional), como él vivía en una localidad al noroeste de
la capital de ese país, o sea Managua, y era una zona de guerra, había toque de queda
desde las 6:00 p.m. ya que por esa localidad pasa la carretera que da acceso a
uno de los puerto que ese país tiene en el atlántico, así que es una zona muy sensitiva para
barcos con suministros que no quisieran pasar por el canal de Panamá, que elevaría los costos de estos. Así que es
un lugar estratégico y su control tiene que estar en manos del ejército.
Me cuenta don Héctor que el
vio a San Miguel Arcángel entregando a su esposa al Señor en el Sagrario,
inmediatamente supo que su esposa había muerto, entonces se fue a su casa,
además de esto decía él que El Señor le ponía en el corazón el deseo de ir a
orar a la iglesia y le guiaba por las calles sin encontrar patrullas que
recorrían estas toda la noche. Una vez
que llegó a su casa efectivamente se encontró con la noticia del fallecimiento
de ella. Entonces a la hora del sepelio, en la iglesia, él tenía tanta paz que
sus cuñados no le dirigieron la palabra por espacio de un año, argumentando que
don Héctor no quería a su hermana, porque no estaba triste en el sepelio, me
decía él, ¿Cómo iba a estar triste si mi esposa se había ido con Jesús?
El Señor ante este acto de
confianza de este hermano me habló, ahí empecé a darme cuenta lo que es
descansar y dejar todas las cargas en Sus Manos amorosas.
Es aquí donde esta frase de
pare de sufrir realmente no es tan descabellada como piensan muchos de mis hermanos
católicos. Sigo el análisis.
En el año de 1985 ya esto lo
conté en otros escritos, pero cae muy bien recordarlo, caí en una gran
depresión, debido a una desilusión amorosa que no voy a caer en detalles,
porque como les dije, ya hablé de este tema, producto de esa depresión, bajé en
5 días 18 libras, solo en la oración y sacramentos encontraba descanso, pero al
salir de ahí, aunque le decía al Señor, te entrego mis problemas, me los
llevaba otra vez conmigo. Esto empezó recuerdo como una semana laboral un lunes,
el viernes como a las 11:00 p.m., estaba
solo orando y muy triste, sentí como una voz que me hablaba en mi interior, esa
voz me decía yo llevé tus cargas en la cruz, suéltame ese problema, en ese
momento sentí una fuerza interior o una seguridad y dije con tal convicción, te
entrego mis cargas, en ese momento algo
pasó, todo aquel sufrimiento desapareció
inmediatamente y lo supe, porque me dio
sueño y me dormí hasta la mañana siguiente, cuando desperté con mucho deseo de comer,
cosa que no podía hacer desde el lunes,
bueno aquello desapareció para siempre.
Así han pasado muchas otras
cosas que han requerido abandonarme en los brazos de Jesús con los mismos
resultados. Una gran paz. Tanto ha
pasado que hasta he llegado a creer en algunas ocasiones que Jesús estaba jugando
conmigo, porque en las más grandes tribulaciones, nunca salí igual de un
sacramento u oración, pero la solución causante de esa tribulación no se ha
resuelto, fue ahí donde le decía en oración al Señor, siento que estoy como
esos niños que sus padres le dan un dulce para calmar su ansiedad o llanto y
cuando dejan de llorar se lo quitan de nuevo tornando todo como en un círculo
vicioso.
Todo esto que he vivido en 33
años de vida en el Señor o por lo menos que no he querido ofenderlo con la duda, me
han llevado a entender bastante bien el sentido de los sufrimientos. Entonces
parar de sufrir ha sido un resultado positivo.
Pero tengo que ahondar mucho
más en el sentido de esa frase y para ello quiero utilizar la Lectio Divina una
forma de estudiar el verdadero sentido de las palabras, para ello quiero darles
la definición según el diccionario de la real academia de la lengua española
sobre la palabra sufrir.
Sufrir:
Experimentar [una persona] algo que causa dolor
físico o moral o molestia.
el sufrimiento es el padecimiento, la pena o el dolor que experimenta un ser vivo. Se trata
de una sensación, consciente o inconsciente, que aparece reflejada en
padecimiento, agotamiento o infelicidad. Por ejemplo: “La
situación me causó un gran sufrimiento, pero ya me he recuperado”, “Lo
peor que le puede pasar a un ser humano es observar el sufrimiento de un ser
querido”, “Tomás me pidió que acompañe a Hugo en este
momento de sufrimiento”.
Creo que todos saben muy bien
esta definición, ya que esto es el diario vivir de toda la humanidad, pero el
sufrimiento en la vida de fe, tiene que verse desde otra perspectiva. Ejemplo de esto, creen ustedes que un ser
humano inteligente con voluntad puede ir contento y cantado en muchos casos al
cadalso, como lo han hecho muchos cristianos a ejemplo de Jesús. Esto en la vida de un ser humano común sería
algo así como masoquismo, es importante buscar lo que dice el diccionario sobre
la palabra masoquismo también:
Masoquismo
nombre masculino
1. Conducta sexual en
la que se obtiene la excitación y la satisfacción sexual a través del propio
dolor físico o psíquico, la humillación, la dominación y el sometimiento.
2. Disfrute o placer
que se experimenta con un pensamiento, situación o hecho desagradable o
doloroso.
"sus impulsos le generan
sentimientos de culpa y de indignidad, con lo que se acentúa su tendencia al
auto castigo y al masoquismo"
Según la definición del diccionario,
esto se puede interpretar como un desorden psicológico e inclusive psiquiátrico. Pero lo que
experimentamos los cristianos en el sufrimiento, no es ni sexual y mucho menos
un trastorno emocional. En su lugar es una
seguridad tal en nuestro Dios, capaz de erradicar el miedo, pero aunque en un estado de locura temporal
el hombre pierda el sentido de la realidad y quiera suicidarse, lo que
experimentamos los cristianos no es un deseo de morir por la frustración, más
bien es una gracia, porque ninguno de
nosotros deseamos morir para ponerle punto final al sufrimiento, ya que ese
sufrimiento no es auto infringido, sino producto del rechazo de la humanidad a
un estilo de vida, en este caso el de un cristiano, porque bien lo dijo Jesús, este mundo no me conoce,
lo que sería lo mismo al decir Mi Reino no es de este mundo.
Entonces el parar de sufrir lo
diría desde mi vivencia, es descansar en los Brazos de la Santísima Trinidad,
que todo lo hace con perfección.
Esto, aunque quiera transmitírselos
con algunos ejemplos no se puede entender hasta que no lo experimentemos en
carne propia.
Para terminar, el sufrimiento
cuando lo relacionamos con la cruz de la cual Jesús nos habló, se aborda desde
otra perspectiva, no todo sufrir nos lleva al cielo, solo aquel que es
ocasionado por una renuncia a mi propia voluntad egoísta o sea que no solo
busca su bienestar y está comprometido con sus semejantes.
Otra palabra que se podría
relacionar con ella es la Voluntad de Dios, en esto nos haríamos una pregunta, cuál
será la verdadera Voluntad de Dios, ¿es esclavizante o como es realmente?, ya
que, bajo esta expresión, se causa mucho sufrimiento, sobre todo cuando se asocia
con la Voluntad de Dios una enfermedad terminal o algún sufrimiento, para lo
que hay que tener claro otra definición, permitir.
Voluntad
nombre femenino
1. Capacidad humana
para decidir con libertad lo que se desea y lo que no.
"a una persona en estado de
hipnosis se le puede manipular la voluntad"
2. Deseo o intención,
o cosa que se desea.
"quiere que todo se haga según
su voluntad; no tenía voluntad de ofenderos; se presentó allí por su propia
voluntad; debemos respetar su voluntad"
Permitir
verbo transitivo
1. Dejar
hacer algo [una persona o una institución que, por su autoridad, podrían
impedirlo].
"altos cargos
del Gobierno mostraron su malestar hasta el punto de asegurar que no se
permitirá la entrada de miembros de la ONU; en algunos países se permite abortar
a las madres solteras y a las mujeres carentes de recursos"
2. No
hacer nada para impedir que ocurra o se haga algo.
"permitió que
lo criticaran y no se defendió; jamás perdonó un peso a nadie y jamás permitió
que le pagaran a plazos"
sinónimos:
|
No quiero que
piensen que lo de las definiciones es porque no lo tenemos claro o porque somos
ignorantes, es para ilustrar más el sentido de las mismas.
Dios permite, pero
no es su Voluntad muchas cosas. Para
aclarar esto, Dios no puede pasar por encima de la voluntad que Él mismo le
diera al hombre, pero cuando este último decidió cambiar la Voluntad de Dios
por su voluntad, se sustrajo de la vida y en su lugar ya advertidos vino la
muerte a este.
Así que el tema del
sufrir, voluntad y permitir, son temas de análisis toda nuestra vida, claro
está en la medida que pongamos nuestra vida en las Manos de Dios, empezaremos a
comprender con mayor facilidad el sentido de las mismas.
No olvides nunca
que la columna vertebral del cristiano y que también es el Poder de Dios es el amor,
otra palabra que debemos revisar su significado.
Amor
nombre masculino
1. Sentimiento de vivo
afecto e inclinación hacia una persona o cosa a la que se le desea todo lo
bueno.
"el amor al prójimo; abrazó al
bebé con gran amor; nunca ocultó su amor a la patria; el amor de la gloria lo
llevó hasta el heroísmo"
2.
Sentimiento de intensa atracción emocional y sexual hacia una persona
con la que se desea compartir una vida en común.
"amor platónico; me gustan las canciones de amor; no puedo expresar
con palabras el amor que siento por ti; le escribió una carta de amor"
Pero aquí, tengo que mostrarle la definición que el Espíritu Santo nos dio
a través de San Pablo. 1 Cor. 13:4-8
"4. La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; 5.es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; 6.no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. 7.Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta. 8.La caridad no acaba nunca. Desaparecerán las profecías. Cesarán las lenguas. Desaparecerá la ciencia."
Caridad
nombre femenino
1. Sentimiento o actitud que impulsa a interesarse por las demás personas y a querer ayudarlas, especialmente a las más necesitadas.
1. Sentimiento o actitud que impulsa a interesarse por las demás personas y a querer ayudarlas, especialmente a las más necesitadas.
"¡una limosna, por caridad!; fue
un hombre querido de todo el vecindario por su acendrada caridad"
2 . Virtud teologal del
cristianismo que consiste en amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo
como a uno mismo.
"la fe, la esperanza y la
caridad son las tres virtudes teologales"
He puesto la definición de Caridad,
porque explica con mayor detalle lo que es el amor verdadero.
He querido ahondar en este tema, pero
tengo que concluir. Por lo extenso del mismo,
sufrir, masoquismo, voluntad, permitir, amor, caridad. El sentido de estas
palabras en la vida de fe, tiene que salir de la premisa que somos una iglesia que
debe vivir en una Pascua permanente.
Somos hijos de Dios, hermanos de Jesucristo y guiados por el Espíritu
Santo o sea una iglesia Trinitaria, vivamos como verdaderos hijos de Dios y
poseamos las promesas del Reino que nos prometió Jesús. Ya estamos en la plenitud de los tiempos, el
objetivo ahora es, empezar a vivir el cielo ya aquí en la tierra.
Dios les muestre el fruto de Su Amor,
la paz del corazón.
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