Quiero seguir compartiendo con ustedes los acontecimientos del día a día, y que me han llevado a reflexionar, todo bajo la luz de la oración, y la contemplación.
Uno de estos días atrás o mejor dicho el año pasado, ya que han pasado muy pocos días del año 2014. Estaba orando y me dio el deseo de leer los acontecimientos que dieron inicio a las alianzas de Dios con nosotros los hombres y que dieron como resultado nuestra liberación, hablo de Abraham de Isaac y de Jacob.
Jacob el segundo hijo de Isaac, por decisión de su madre le roba la primogenitura a su hermano Esaú, por esta causa se escapa de su casa por miedo a su hermano. Con este hecho empieza toda una odisea en su vida, se dirige a donde su tío, el hermano de su madre. Al llegar a sus tierras, Jacob se presenta ante este, y es recibido con afecto, pero se le hace saber una vez que Jacob reclama a la segunda hija de este como esposa, que para poder recibirla, tiene que trabajar siete años para su suegro, Jacob acepta pero cuando se cumplen los siete años su tío le da a la hija mayor, no la segunda que era la que él quería, pero lo hace en la noche, así que Jacob durmió con la que suponía que era la que él quería, no es hasta la mañana siguiente que descubre que era la mayor, entonces le reclama a su suegro, y este le dice que es costumbre que la primera que se case sea la mayor, pero si quiere a la segunda, tiene que trabajar otros siete años para tenerla, Jacob acepta, entonces nacen los hijos de Jacob con la mayor de las hermanas, esta le da 6 hijos y una hija, pero cuando Jacob se unió a la que realmente quería desde el principio, resultó que era estéril, entonces cuando ella se percata de esto, empieza a sentir celos de su hermana, ya que esta era muy fértil, entonces decide darle a Jacob su esclava, con la que Jacob tiene 2 hijos, entonces la hermana mayor viéndose un poco vieja, le da a Jacob a su esclava también, y este tiene 2 hijos con ella, así que Jacob tenía 10 hijos y una hija, entonces el Señor hace fértil a la estéril y nacen José y por último Benjamín, o sea se completan las doce tribus de Israel, que es el nombre que adopta cuando Dios hace la alianza prometida a Abraham, El Señor le dice ya no te llamará más Jacob, sino Israel, porque serás padre de multitudes.
Analizando también la historia de José el soñador, su odisea también al ser vendido, por celos, aunque en el principio el objetivo de muchos de sus hermanos era matarlo, pero Rubén el primogénito de Jacob, se los impidió y decidieron echarlo a un pozo, pero en eso pasa una caravana de los hijos de su tío abuelo los Ismaelitas (recuerden que Ismael era hijo de Agar la esclava que Sara le dio a su esposo Abraham para que le diera descendencia, pero que luego fue expulsada por motivos también de celos), entonces Judá propone que lo vendan como esclavo a estos mercaderes. Esta historia es muy interesante, pero quiero situarme en la casa de la persona que compró a José como esclavo, me refiero a Putifar, que servía al faraón. Dice la historia que a José le acompañaba siempre una bendición, así que la casa de Putifar fue bendecida por la presencia de José, pero la mujer de Putifar quiere que José sea su amante y eso lleva a que a José se le levante una calumnia dando como resultado la cárcel. Estando José en la cárcel llegan dos hombres uno era el panadero del faraón y el otro el copero. Inmediatamente ellos llegaron a la cárcel esa misma noche sueñan. Como José, se había ganado el aprecio del carcelero y era el encargado de ciertos asuntos en la cárcel, descubre que estos dos hombres se veían inquietos y les pregunta que les sucede, ellos le cuentan el sueño y José les revela su interpretación, después sucede todo lo que José les reveló, pero al copero que es el que sobrevive, le dice que le hable al faraón de él, pero este se le olvida y pasan dos años, pero un día el faraón tiene un sueño, y todos los adivinos del faraón, no pueden interpretarlos, entonces el copero se acuerda de José y sucede todo lo que ya sabemos.
Algo me llamó la atención, lo que sucede mucho después de este incidente, cuando pasan dos años de las vacas flacas o sea de la depresión o crisis, los egipcios gastan todo su dinero en alimentos, cuando se acaba el dinero, venden sus tierras y cuando ya no tienen nada, terminan siendo esclavos de faraón, o sea toda la bendición y el resultado de esa crisis, llevan a faraón a obtener múltiples riquezas.
Estos acontecimientos, me llevaron a situar mi existencia en esa época, claro está, esa era la época de la ley, y como reveló El Señor, por la ley todos somos condenados, el único que se pudo enfrentar a la ley y salir vencedor, fue nuestro Señor Jesucristo, ya que es El Cordero sin mancha, solo Dios podía pagar la deuda. Ahora nosotros somos justificados por la Gracias y estamos en la época de la Misericordia Divina, pero esto tiene otras implicaciones, cuando es el amor el que rige nuestra existencia, es porque nos hemos convertido en hijos y los hijos son tratados como tales.
Este nuevo año me ha llevado a plantearme una pregunta, gracias a los acontecimientos que se viven en nuestro país, ¿podremos seguir viviendo de los recursos del agro, con el alza del salario mínimo?, esa respuesta se ha tornado todo un desafío. Toda la introducción sobre el caso de Jacob y José, me lleva a plantearme otra pregunta, ¿soy realmente una bendición como lo fue José para su familia y para faraón?, la respuesta es otro desafío, ¿tengo en este momento que renunciar a lo que he creído, que es la voluntad de Dios en mi vida?, otra respuesta difícil, he optado por seguir los leves impulsos del corazón, eso gracias a los resultados, como lo son la paz que hay en mi corazón, esto me ha llevado a experimentar lo que dijera San Pablo, nada nos puede alejar del Amor de Dios.
Cuando estamos pasando calamidades en nuestras vidas, lo que no debemos dejar de hacer es orar, meditar y contemplar, porque si perdemos la gracia, el resultado es catastrófico. Es cierto también que siempre que lo queramos podremos acercarnos al Señor, pero si nuestro alejamiento es por desilusión o resentimiento, el retorno requerirá única y exclusivamente de nuestra decisión y la gracia jugará un papel determinante, ya que Dios no actuará sin nuestro consentimiento. Es aquí donde veo el gran valor de la consagración, a los Corazones de Jesús y María, de Jesús, porque es quién nos ha reconciliado con el Padre y de María, porque fue la primera criatura después de la caída de Eva y Adán, nuestra madre tuvo un corazón tan dispuesto que también nos trazó un sendero. Por eso el Espíritu Santo habla a través de ella en el Magníficat, al decir “dichosa me llamarán todas las generaciones, porque Él Que todo lo puede ha hecho grandes cosas en mi”.
Todas estas reflexiones y experiencias vividas, me llevan a la conclusión que estamos viviendo una gran tribulación, ya que en estos últimos días he tenido las experiencias más traumáticas en mi vida de fe. Pero sigo firme en mi convicción, gracias a la paz que me ha regalado mi Señor, sin ella no hubiera sobrevivido. Mi fe sigue activa, mi esperanza igual, pero lo más sublime es el Amor, me siento amado aunque para el mundo quizás soy un soñador como José y quizás haya sido vendido a mercaderes, pero en mi caso y el de ustedes, quién compró mi libertad o la nuestra, no fue Putifar, sino Jesucristo de Nazaret, si José encontró gracia ante Putifar, el carcelero, y faraón; mi fe me alienta a seguir creyendo que la Sangre derramada por Jesús como pago por mi libertad, me librará de las garras de mi carne, la más peligrosa, del mundo con sus influencias heréticas, y de Satanás el príncipe de la mentira y asesino de hombres.
La frase leída en la vigilia y liturgia de las horas, que dijeran los ángeles a los pastores, “Gloria a Dios en el Cielo y en la tierra paz a los hombre que ama el Señor”. Me sitúa en un puesto de honor al sentir esa paz en mi corazón, he ahí la seguridad de que mi Señor me acompaña.
Hermano(a) que posiblemente leas estas situaciones en la vida de un hombre que quiere que su vida de honra y honor a la Santísima Trinidad, haz tuya las promesas que se revelan en las sagradas escrituras, poséelas, es la verdadera Voluntad de Dios. No hagas casos a las corrientes heréticas que te dicen que no vale la pena seguir al Señor. Dichas corrientes, están tan infiltradas y son tan sutiles que pasan desapercibidas, porque muchas personas que dicen creer en Dios, le niegan en su proceder, ese es un tipo de herejía. Dicen, Dios ayúdame, pero inmediatamente salen a hacer su voluntad, no se dejan guiar por ese Santo Espíritu de Dios que auxilia a quienes piden ayuda.
Sigue firme hermano(a) Dios no te dejará solo, pero hazte un propósito para este año, consagrar tu vida al que Todo lo Puede.
Dios te bendiga con el mayor fruto de Su Amor, la Paz del corazón.
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