Todos los días en nuestra vida, son momentos oportunos para contemplar las maravillas del Señor, pero ¡CUIDADO!, las maravillas del Señor están entre nosotros, es allí donde debemos encontrarlas. Con esta conclusión empiezo mi relato y reflexión del día de hoy 18 de febrero de 2014.
Desde hace varios días atrás, El Señor me ha ido mostrando en todo lo que he vivido, que Él está guiando mi vida. Llegar a esta conclusión no es tan fácil en la vida de un cristiano. Pero cuando puedes sentirlo, tu vida empieza a tomar otra dimensión.
Al leer las lecturas del domingo 16 de febrero, en la primera de ellas que era del libro del Eclesiástico, donde culminaba la misma con la frase, “Dios no le ha dado permiso para pecar a nadie”, recordaba el tema anterior de mis relatos donde citaba una frase similar. Ese tipo de confirmaciones me van llevando a la conclusión que El Espíritu Santo, está tomando el control de mi vida, además también se, que la cosa no sucede más rápido, por mi oposición, esto me causa un poco de tristeza, porque en mi corazón he tomado la decisión de hacer la Voluntad de Dios, pero la mía sigue y seguirá insistiendo, hasta que deje este mundo y pueda ir a la Casa Del Padre.
En mi país se está viviendo un acontecimiento de cara a las elecciones de este próximo 4 de mayo de 2014. En este tiempo fuerte que he venido viviendo, escucho muy poco las noticias, ya que de lo único que se habla es de tragedias, tristemente esta es la realidad del hombre, cuando Dios no es el centro de su vida. El pueblo panameño en su mayoría es un pueblo cristiano, de esa totalidad, la mayoría son católicos. Eso causa más tristeza a mi corazón, porque veo que se está cumpliendo en Panamá, lo que dijera El Señor en Judá hace casi 2000 años, vine a los Míos y no me recibieron.
Pero esto no es para culpar a nadie, ni para criticar a nadie, sino es la cruel realidad, de que los verdaderos responsables, no son los que protagonizan estos enfrentamientos, sino los que decimos ser cristianos y no somos como Cristo (ese es el verdadero significado de la palabra cristianos), tengo un compromiso con esa realidad, tengo que ser como Cristo, sino es así, he fallado a la verdadera Voluntad de Dios. Hermanos ser como Cristo no es voluntad de hombre o un acto piadoso, o si nos ponemos más drásticos, una presunción. El querer que nosotros seamos como Cristo es Voluntad de Dios no del hombre.
Dejando como fondo todas estas ideas, quiero compartir con ustedes las revelaciones que Él Señor ha puesto en mi corazón. La primera de ellas es que nosotros no tenemos que ganarnos el Amor de Dios, ni con nuestra fuerza, comportamiento, ni con nuestras buenas obras.
El Amor de Dios siempre está, es nuestra carne y soberbia que nos privan de esa gracia. Primer ejemplo de ello, la mujer del evangelio encontrada en flagrante adulterio. En la ley mosaica, o sea los preceptos dictados por Dios a Moisés y las acciones tomadas por éste, debido a la dureza del corazón del pueblo de Israel, el matar a pedradas a una mujer adultera era una de ellas, no sé si la misma suerte corría para el hombre, pero parece que no, ya que en el evangelio no se habla en plural, sino en singular, esa era otra medida tomada por la dureza del corazón de ese pueblo, un pueblo que mal interpretó el mensaje de su Dios, por eso el machismo, esto fue algo que Jesús cambió radicalmente, dando igual dignidad al hombre como a la mujer.
Esta mujer ha sido confundida con otras, una persona me decía que era María Magdalena, otros dicen que María Magdalena era prostituta, cosa que no se dice en el evangelio, lo que dice el evangelio es que Jesús expulso de ella 7 demonios. No quiero apartarme de la conclusión del otro hecho. Esta mujer fue encontrada fornicando, no fue que se los dijeron o que se sospechó que ella estaba siéndole infiel al marido; de ese hecho no había duda alguna, sin embargo Jesús solo escribe en la arena, y ante tal algarabía dice “el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra”, imagínense el grado de autoridad que utilizó Jesús que no hubo protesta alguna de parte de los presentes, al final, le pregunta a la mujer, donde están los que te acusaban, a lo que ella responde no están, entonces Jesús le dice Yo tampoco te acuso, anda y no peques más.
Es importante situarse en la posición de esta mujer, usar como dice la psicología actual, la empatía. Imagínate esa mujer sabía que la sentencia de muerte ya estaba dada, no podía defenderse, ya que la habían pescado con las manos en la masa, o la masa en las manos, como te parezca mejor entenderlo. Por eso Jesús declara en otro pasaje, los borrachos, las prostitutas irán delante de ustedes al Reino de Dios. Esto pareciera una contradicción, ya que en otro pasaje en el antiguo testamento dice, que ni los idólatra, borrachos, prostitutas, y da una cantidad más de los que no entrarán en el Reino de los Cielos.
Pero ahora ya entiendo a que se refería El Señor. ¿Qué pasó con esta mujer adultera? Ella ya sabía que aunque gritará vociferara, su sentencia estaba dictada y ella lo sabía muy bien, entonces esos puritanos para darle un nombre, creían o se sentían que ellos estaban bien.
Esto se explica bien en el pasaje del fariseo y el publicano, uno daba gracias por que cumplía con los preceptos de la ley y el otro se pegaba en el pecho y no se atrevía ni siquiera a levantar la cabeza y decía soy un pecador. Jesús dice que uno subirá justificado y el otros no. ¿Por qué? Porque nadie es bueno porque cumple preceptos, sino por gracia. No es por tu esfuerzo, ni por orar mucho, o por tus obras de caridad, que eres digno, la dignidad te la da la Sangre que se derramó por ti en la Cruz en el Calvario, eso paga tu deuda de pecado, por Amor. Cuando comprendas en tu corazón esto, serás un hombre o mujer realmente libre. Pero nunca creas que esto te dé licencia para pecar. Pero eres un pecador y de esa realidad serás liberado el día que seas llamado a Su Presencia. Pero tu salvación está en manos de la Gracia, no de tu esfuerzo.
Ahora comprendo que mi sacrificio, que ayudará a la redención de muchos, es quedarme en este mundo hostil, pero poseyendo la Voluntad de Dios, que es los mismo que ser otro Cristo en la tierra, por eso me quedo con gozo, al saber que Dios guía mi vida y que es a través mío, que el mundo conocerá el verdadero Amor de Dios.
Hermano no creas que cuando sientes esas debilidades de tu carne, eso te aleja de la gracia, sucede todo lo contrario. Por esa razón las prostitutas irán delante de muchos al Reino de los Cielos, pero no como prostitutas, sino porque al descubrir su miseria, se dejaron lavar sus vestiduras con la Sangre del Cordero de Dios, que borra ese pecado del mundo, es por tu decisión y la mía, o sea decirle sí, y dejarme amar por Él. Además por medio de ese pecado, llegaron al fondo de su miseria y descubrieron que no podían salir solas o solos de eso, entonces es ahí donde se perfecciona la gracia, en la debilidad del hombre.
Cuando esto sea una realidad en tu vida, podrás decir como San Pablo, “cuando soy débil, soy fuerte, porque Cristo es mi fortaleza” esa es la respuesta, no hay otra, ni debemos buscar otra.
Dios les premie con el fruto de Su Amor, la paz del corazón.
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