Siguen mis relatos vivenciales. Como les he ido narrando, he ido descubriendo como habla el Señor, por medio de la liturgia diaria.
Desde ese descubrimiento, mi día no empieza adecuadamente sin leer todas las madrugadas las lecturas, tanto las de la horas, como las que nos ofrece la iglesia por medio de la Palabra.
Ayer lunes 24 de febrero, por invitación de una hermana, asistí a la Eucaristía en el obispado de David, presidida por nuestro obispo fray José Luis Lacunza Maestrojuan. Este hermano obispo es un hombre muy versado en historia bíblica, como la lectura era del evangelio de Marcos y trataba sobre la liberación del hijo de aquel hombre que lo había llevado a los apóstoles, pero no habían podido sacar ese espíritu sordo y mudo, y que Jesús explicara en privado a sus discípulos, que no sale sino es con oración y ayuno. El Espíritu Santo a través de Monseñor nos hablaba de la verdadera disposición que debemos tener sobre esta enseñanza, que no es otra, que el reconocimiento de que no somos nosotros ni nuestro esfuerzo lo que libera, sino que es el Señor el autor indiscutible de ese acto de Amor, hay que ser muy consciente de esto.
En nuestra vida o mejor dicho en mi vida, siempre me he preguntado, ¿por qué en nosotros no se cumple a cabalidad lo que dijera Jesús a cerca de los que crean en Él? Que harían inclusive cosas mayores que Él, porque Él iba Al Padre y además porque habían creído en Él.
Por designios del Señor, he empezado a asistir en calidad de invitado a un programa en vivo que se transmite por radio católica Chiriquí los miércoles de cada semana a las 11:15 a.m. hora local de Panamá, con el tema apologética, aprovecho para darles la dirección de la emisora por internet, por si alguien quisiera sintonizarla en alguna ocasión www.radiocatolicachiriqui.net , este es un programa dedicado a la defensa de nuestra fe, pero realmente es, para despejar los malos entendidos sobre nuestra iglesia. Bueno para la preparación de estos temas, es muy necesario llenarse del Amor de Dios, ya que la finalidad no es descalificar a las otras iglesias, sino más bien como lo dije, para despejar y aclarar las posiciones de muchas iglesias o sectas con respecto a los católicos, que están erradas, muchas de esas posiciones son heréticas y otras por desconocimiento, pero sobre todo carecen de una corrección fraterna, porque hay que estar claro en algo, el único infalible es Dios. Pero una realidad es que las iglesias protestantes alejadas del catolicismo, se siguen dividiendo, pero nosotros los católicos, aunque atribulados y con muchos problemas internos seguimos en comunión con el Papa, así que en nosotros se cumple lo que dijera Él Señor, permanezcan unidos y aunque el ser uno como La Santísima Trinidad, pareciera una utopía, mientras reconozcamos al Papa como cabeza de la iglesia, seguiremos teniendo esperanza.
Increíblemente, todos estos movimientos de hermanos separados, aunque muchos teólogos no están de acuerdo con este término, mientras sigan expulsando demonios en Su Nombre, ocurran milagros, en sus asambleas, El Señor nos dirá, no se los prohíban, aunque realmente no podríamos hacerlo, porque todavía en nuestras sociedades, el derecho al libre culto está vigente, si lo hiciéramos estaríamos violando las leyes y Jesús nunca nos impulsaría a algo así, pero si podemos rechazarlas, y el Señor nos advierte sobre esto, nadie que haga algo en Mi Nombre, puede hablar mal de Mí.
Pero nuestro Dios dijera muchas veces, en el libro del Levítico y en el nuevo testamento, que para poder entrar en el Reino de los Cielos, hay que ser santos, ya que en el cielo no entra nada manchado, mientras sigan habiendo divisiones, discordias, pero sobre todo falta de amor en nuestros corazones, no entraremos al Reino de Dios. Ya lo dijera El Señor, “por sus frutos los conoceréis”, y habla que vendrán muchos engañadores que engañaran inclusive a los creyentes, pero Jesús nos da la clave para conocer a sus seguidores, el amor. Ya que para quién ama la ley ya no tiene poder, porque es justificado por la gracia, no por obras de hombres.
Una vez escuche un debate con la pregunta, ¿se puede perder la salvación? Y escuchaba a unos con la tesis de que no, otros que sí. Hoy en día he comprendido que la salvación no se puede perder, esto lo argumenta san Pablo en la carta a los Romanos 8:35-39, al decirnos resumiendo, que nada nos puede apartar del Amor de Dios en Cristo Jesús, sin querer jugar de teólogo, le agregaría sin temor de caer en herejía, nadie tiene que ganarse El Amor de Dios con obras, o perderlo por ellas. Dios es Amor y de Él solo sale Amor, por eso entre más grande sea tu pecado y te dejes Abrazar por Su Amor, quedarás limpio de esa lepra de pecado, como Naamán el cirio al salir del rio Jordán.
Nadie se ganará su salvación con obras, pero no nos confundamos, las obras son el fruto de vivir en su presencia, por ello, Jesús dijo un árbol de manzanas, da manzanas, una Vid da uvas, los hijos de Dios deben amar, porque Dios vive en ellos. Ese crédito no lo merecemos nosotros (cuando hagas algo solo di, soy siervo inútil hago solo lo que tengo que hacer San Lucas 17:10), pero lo que sí es una realidad, es que quién se haga siervo de Dios, inmediatamente después, gracias al sacrificio de Jesús en la Cruz, toma la condición de hijo y es desde allí donde empezamos a ver la Gloria de Dios y a experimentar Sus consuelos. Pero qué difícil es morir a nuestro “yo” representado en nuestra voluntad. Pero tranquilos, porque no podemos hacerlo nosotros solos, solo basta que des tu sí, un gran ejemplo, nuestra madre María, con el “FIAT”(hágase), esa es la clave para llegar a ser los verdaderos hijos de Dios que la creación entera está esperando se manifiesten. Esa es la esperanza que me mueve todos los días después de sentir Su Amor, a decirle te amo, porque nuestra relación con Dios es el Amor, nosotros vivimos por Su Amor, pero Él se regocija cuando Su Amor llega a Él, desde el corazón del hombre y la mujer, porque aunque es su mismo Amor, al llegar a Él desde nuestro corazón, El sabe que esto solo es posible, cuando ese corazón le pertenece a Él en su totalidad, en el caso contrario lo que llega a Él, son manchas y esas manchas no pueden entrar a Su Presencia. La santidad es una gracia no hay que luchar para alcanzarla, es gratis, porque nunca se podría comprar, sin la justificación alcanzada por el sacrificio de Jesús.
Por esto hermanos no te frustres cuando sientas no poder más, porque nunca podrás liberarte de ello con tus fuerzas, es a través de Jesús, pero se necesita pedir ayuda y dar tu sí al “hágase” como nuestra madrecita querida María.
Hermanos esa es la verdadera defensa de nuestra fe, cuando vivimos en Su Amor, sino llegamos a ser unos en Su Amor, no entraremos en el Reino de Dios, tan anhelado por protestantes y católicos.
Dios les premie con el fruto de Su Amor, la paz del corazón
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